Vistas a la página totales

viernes, 25 de julio de 2014

Y EL FLAUTISTA DE HAMELIN NO SABE COMO DEJAR DE TOCAR SU MELODIOSA TONADA


En el artículo de fecha Sábado 21 del mes de Junio del presente año, intitulado “EL FLAUTISTA DE HAMELIN”, servidor se ha permitido exponer un análisis sucinto sobre la problemática que involucra para los Estados Unidos de América,- EE. UU.-, el problema de los niños migrantes de Centro América que intentan ingresar a dicho país para reunirse con sus padres o porque sus padres les envían desde Centro América,- El Salvador, Guatemala y Honduras-, para preservarlos de la violencia en sus países de origen.

En dicho artículo, se parafraseaba y parodiaba la historia del famoso flautista, estableciendo una analogía entre éste y los EE. UU. como alguien quien mágicamente atrae a los menores hacia si.

El problema continúa y se vuelve cada día más grave, análogamente como la historia de la bola de nieve que al rodar cuesta abajo por la montaña se va volviendo cada vez más grande en volumen. Y es que, como muchas veces se ha apuntado en otros escritos, las expectativas positivas y/o negativas se alimentan y sobredimensionan a si mismas con el paso de los días.

La situación se ha vuelto realmente más delicada, complicada y con una mayor presión para los EE. UU., pues en estos últimos días ya la opinión pública mundial está exigiendo que se conceda el estatus de REFUGIADOS a estos niños migrantes.



¿Qué y quién es un REFUGIADO?

De acuerdo con la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, se define a éste como una persona que: “Debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores no quiera regresar a él.”

La mayoría de las personas puede buscar que su gobierno garantice el respeto a sus derechos fundamentales, así como que se vele por su seguridad física. Sin embargo, es ya un axioma que, en el caso de los refugiados, el país de origen es incapaz o no muestra su disposición de proteger tales derechos.

Para esto, el ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS REFUGIADOS,- ACNUR-, ha recibido el mandato de asegurar que los refugiados sean protegidos en el país de asilo, asistiendo a los gobiernos en la medida de lo posible a cumplir con esta tarea.

El ACNUR no es,- ni pretende ser-, un ente supranacional, por tanto, no puede sustituir la protección inmanente de un Estado. Su papel es asegurarse que los Estados estén al tanto de sus obligaciones para con los refugiados y solicitantes de asilo y acaten dichas obligaciones.

Así, los Estados tienen la obligación de no expulsar ni devolver a los refugiados o solicitantes de asilo a cualquier país donde puedan correr peligro, comprendido,- claro está-, el mismo país del cual huyen.

Los Estados tampoco pueden establecer discriminaciones entre grupos de refugiados. Por el contrario, deben garantizar el acceso de los refugiados a sus derechos económicos y sociales, al menos, en el mismo grado en que los extranjeros residentes en el país así lo hacen.

Finalmente, los Estados tienen la obligación de cooperar con el ACNUR y, por razones humanitarias, deben permitir la admisión de al menos el cónyuge y los hijos dependientes de cualquier persona a quien se le haya reconocido el estatuto de refugiado.

El refugiado tiene derecho de asilo en condiciones de seguridad. Debe recibir al menos la ayuda básica y los mismos derechos que cualquier otro extranjero que sea residente legal. Así, el refugiado tiene derechos civiles básicos, incluyendo la libertad de pensamiento, de movimiento, y el derecho al respeto como persona.

La persona que solicita el estatuto de refugiado necesita establecer INDIVIDUALMENTE que su temor de persecución está bien fundado.

Los refugiados tienen derecho a ser protegidos, pero no hay especificaciones sobre su ubicación. Sin embargo, en interés de la reunificación familiar, los refugiados pueden solicitar el reasentamiento dondequiera que vivan sus familiares más cercanos.

En el caso de los niños migrantes de Centro América, que han cruzado ilegalmente la frontera para ingresar a los EE. UU., el ACNUR ya pidió que cada caso sea revisado individualmente. Una tarea realmente titánica pero que es avalada por el Derecho Internacional, por los Derechos Humanos y por la Comunidad Internacional. ¡Menudo lío para los EE. UU., ¿no?!

Para más INRI, hace unos días, el ACNUR pidió que cada caso de los niños centroamericanos que cruzaron solos e indocumentados a EE. UU., sea revisado individualmente antes de efectuar la deportación.

“Hay que preguntarle a cada uno por qué salió de su país de origen. En los 55,000 niños no acompañados que llegaron desde Octubre a Estados Unidos, existen muchos perfiles diferentes”, dijo el representante adjunto del ACNUR en Colombia, Martin Gottwald, durante un acto conmemorativo en Bogotá por el 30 aniversario de la Declaración de Cartagena sobre los Refugiados.

“Si soy un niño en Honduras, voy al colegio y me está disparando un grupo criminal, (...) en ese caso estoy sufriendo persecución y merezco el estatus de refugiado”, dijo. “Si vengo de un área rural viajo para reunificarme con mis papás, que se fueron hace 15 años a EE.UU., soy migrante”.

Estas declaraciones vienen a raíz de la posibilidad de acelerar las deportaciones de los niños inmigrantes. El debate gira en torno a la petición urgente del presidente Obama al Congreso de US$3,700 millones para hacer frente a esta situación.

Por su parte, la ORGANIZACION DE LAS NACIONES UNIDAS,- ONU-, está demandando y pidiendo el estatus de refugiados para los migrantes centroamericanos. La ONU realiza gestiones para que los centroamericanos que abandonan sus países con destino a EE. UU., sean tratados como refugiados desplazados por un conflicto armado, debido a la violencia que se vive en México y Centro América. Mientras tanto, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes presentaron hace unos días, una demanda contra el Gobierno de EE. UU., precisamente por ignorar los derechos legales de los menores que se enfrentan al proceso de deportación.


Por su parte, el Papa Francisco, ha puesto más presión al Gobierno de los EE. UU., al abogar por los niños migrantes y ha pedido a los países involucrados que atiendan esta crisis humanitaria.

El Pontífice ha sido categórico: “Tal emergencia humanitaria reclama, como primera medida de urgencia, proteger y acoger debidamente a estos menores.”

En el Coloquio México – Santa Sede sobre Migración y Desarrollo, realizado en la Secretaría de Relaciones Exteriores, Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, dijo que para resolver la crisis migratoria no es suficiente el uso de las fuerzas de seguridad, con medidas legislativas o adoptando “políticas públicas por buenas que sean”.

Afirmó que la solución pasa por una transformación cultural y social, y el paso de una “cultura de la cerrazón” a una cultura “de la acogida y el encuentro” frente a los migrantes. Agregó que es un error no reconocer las aportaciones sociales y económicas de los migrantes.

El Papa Francisco llama a proteger a los menores que huyen de la violencia y están desprotegidos. También ha traído a la memoria que, muchos de los migrantes a lo largo de su travesía “mueren, muchos de sus derechos son violados, se ven obligados a separarse de sus familias y siguen siendo sometidos a manifestaciones de racismo y xenofobia”.

Llamó a cambiar la visión de los migrantes y los refugiados para “pasar de una visión defensiva y de miedo, desinterés y marginación que se corresponden con la cultura del descarte, a una cultura del encuentro, la única capaz de construir un mundo más justo”.

En cambio los países que saben ver a los migrantes como generadores de riqueza “que hacen los pertinentes esfuerzos por integrar a los emigrantes, dan un mensaje inequívoco de solidez y garantía, que en sí, genera un progreso aún mayor”, dijo.

Una sociedad más justa y solidaria “reconoce el valor de la movilidad humana y no se cierra en sí misma, sino que está dispuesta a la acogida y a dejar espacios abiertos”.

Es fundamental que los Estados permitan la acción de la sociedad civil que trabaja en la protección de los derechos humanos de los migrantes, señaló.

Parece existir en la Administración Obama, una “falsa dicotomía” entre el criterio de seguridad interna de los EE. UU. y el criterio de seguridad a la que tienen derecho los migrantes.

No hay que olvidar que, los padres fundadores de EE. UU. dijeron en su momento, “que las personas del mundo vengan a esta tierra bendita, que es los Estados Unidos”. En realidad no se puede decir a ciencia cierta en qué momento se ha perdido esa visión original.

Imagine por un instante el lector, lo que sería estar obligado a vivir separado de sus hijos durante años, cómo le ha sucedido a miles de familias centroamericanas.

Defensores de los inmigrantes han pedido al Presidente Obama, atender las necesidades humanitarias, mientras que los republicanos en el Congreso han culpado de la crisis a las políticas de inmigración de Obama y le han pedido asegurar la frontera.

El gobierno de Obama ha insistido en que los niños centroamericanos que cruzan la frontera de manera ilegal serán enviados a casa y dijo que aceleraría la deportación.

Sin embargo, la Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Gabriela Cuevas, anunció que el Senado impulsa una reforma para proteger a los niños migrantes centroamericanos, a quienes se les darían “documentos de manera cautelar como visitantes por razones humanitarias, por un periodo que no excederá de los cuatro meses”.

Recientemente se ha visto dantescas fotografías de los sitios que se está habilitando para recibir más y más niños refugiados en trámite para su deportación en los EE. UU. Son modernos campos de concentración, a modo de gigantescas jaulas para aves, dentro de las cuales se da “alojamiento” a los ilegales niños migrantes centroamericanos, supuestamente para protegerles, pero en  realidad hacinándoseles y tratándoseles como delincuentes.

Una gigantesca campaña publicitaria para que ya no se siga enviando niños para los EE. UU. se comienza a desplegar en la prensa escrita, radio y televisión en El Salvador, Honduras y Guatemala. ¡¿Servirá ello de algo?! ¡La respuesta es obvia!

Pareciera ser que, el moderno Flautista de Hamelin no es nadie más ni menos que el mismo Tío Sam,- Uncle SAm-, de complexión muy esbelta y delgada, de gran estatura, con una bellísima flauta de oro en las manos, puesta en su boca y que por un extraño sortilegio, no encuentra la manera de dejar de tocar la dulce tonada y sigue, atrayendo a miles y miles de niños centroamericanos en una forma imparable.

¡Parece ser que, EE. UU., un país de inmigrantes ilegales desde su inicio,- ningún colono tramitó en su momento papeles ante las naciones indígenas locales para radicarse en estas tierras del Nuevo Mundo-, ha encontrado la horma de su zapato y a regañadientes deberá botar el muro que se ha empeñado en construir en estas últimas décadas!

¡En su momento EE. UU. pidió la caída del Muro de Berlín, mismo que era una vergüenza para la humanidad! ¡Hoy el mundo demanda a EE. UU. la caída del muro que esta nación ha levantado para mantener lejos al resto de América! ¡La historia es repetitiva y se vuelve a vivir una y otra vez!

¡Pareciera ser que, estos niños de Centro América están haciendo verdadera historia y acabarán por recuperar lo que corresponde históricamente al patio trasero de EE. UU., lo que corresponde verdaderamente al Sur!

¡Las tendencias históricas no pueden ser revertidas y esta es una lección que la Historia deja muy en claro!

A juicio propio, todo lo anteriormente expuesto, es algo inconcuso y no hay forma de evanescerlo.

En la base de la Estatua de la Libertad, está inscrito, en una placa de bronce, el final del soneto de la poetisa estadounidense Emma Lazarus,- “El nuevo Coloso”-, del cual se extrae el siguiente verso traducido así:

“……………
¡Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres
Vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad
El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas
Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las
tempestades a mí.
¡Yo elevo mi faro detrás de la puerta dorada!"



¡Saque el lector sus propias conclusiones!



VIE 25 JUL 14

domingo, 13 de julio de 2014

DEL MARACANAZO AL MINEIRAZO Y AL MUNDIALAZO


MARACANAZO

En lengua portuguesa, “Maracanaço”, es el nombre que se da a la victoria sorpresiva de Uruguay en el último partido decisivo,- no confundir con “final”-, de la Copa Mundial de Fútbol 1950, frente al anfitrión Brasil.

Contra todo pronóstico, Uruguay ganó a Brasil por 2 a 1 en el Estadio Maracaná de la entonces todavía capital federal brasileña de Río de Janeiro, el 16 de Julio de 1950.

Por las reglas de dicho campeonato, el mismo se definía mediante una ronda final de cuatro equipos, jugando todos contra todos. El último partido se convirtió en una final de “hecho”. Los cuatro finalistas fueron: Brasil, Uruguay, España y Suecia.

El partido se jugó frente a unos 173,850 espectadores, la mayor cantidad jamás reunida para presenciar un partido de fútbol. El favorito era el invicto y goleador Brasil, que llegaba con 4 puntos producto de sus victorias,- un partido ganado daba dos puntos mientras que un empate daba uno-, por goleada frente a Suecia por 7 a 1 y España por 6 a 1. Uruguay logró 3 puntos frente a los mismos rivales,- empate 2 a 2 contra España y victoria 3 a 2 frente a Suecia-.

Si bien el favorito era Brasil, Uruguay era en ese momento uno de los equipos más laureados del planeta, con una Copa del Mundo, ocho Copas de América y dos títulos olímpicos, y llevaba décadas provocando la admiración del mundo entero. ¡No era un “rival débil”!

Incluso, Uruguay había jugado tres partidos contra Brasil pocos meses antes de la Copa del Mundo, resultando en dos triunfos brasileños y uno uruguayo. La diferencia de calidad entre ambos equipos no era excesiva, si bien era reconocible la superioridad del ataque brasileño.

Con todo, en el partido último de la Copa Mundial, el equipo brasileño precisaba tan sólo de un empate para obtener el primer lugar del último grupo y con ello proclamarse Campeón Mundial, lo cual aumentaba el triunfalismo de los locales.

Había muchas carrozas adornadas preparadas para encabezar un auténtico carnaval de festejos y se habían vendido más de 500.000 camisetas con la inscripción Brasil Campeão 1950”. El propio Maracaná,- recién inaugurado ex profeso-, se encontraba decorado con pancartas en portugués que rezaban: Homenaje a los Campeones del Mundo”.

Había una banda de músicos presente en el estadio con instrucciones de interpretar el himno del ganador al final del partido. La confianza era tal que, no se entregó a esta banda una partitura del Himno de Uruguay, al considerarlo innecesario debido a la “inminencia” del triunfo brasilero. También los músicos habían sido preparados para tocar una marcha triunfal titulada Brasil Campeão”, compuesta expresamente para la ocasión.

El favoritismo del local había alcanzado incluso a las autoridades uruguayas. A pocas horas de comenzar el encuentro, el equipo de Uruguay recibió la visita de los integrantes del cuerpo diplomático de su embajada, solicitándoles que sufrieran “una derrota digna”, es decir, sin goleada.

El mismo presidente de la FIFA, el francés Jules Rimet, estaba convencido de la victoria local. Rimet, en el bolsillo derecho de su chaqueta llevaba un discurso en homenaje a los campeones brasileños, escrito en portugués. ¡Todo, pese a que futbolísticamente Brasil y Uruguay se hallaban en similar nivel de calidad!

El entrenador uruguayo Juan López Fontana deseaba evitar una derrota humillante, y pidió a sus jugadores que jugaran defensivamente. Cuando López se retiró, el capitán uruguayo Odulio Varela dijo a sus compañeros: “Juancito es un buen hombre, pero ahora se equivoca. Si jugamos para defendernos, nos sucederá lo mismo que a Suecia o España.”

Antes de entrar al campo de juego los futbolistas uruguayos perciben el estruendo de los aficionados brasileños en las tribunas del Maracaná. El capitán Obdulio Varela animó a sus compañeros diciendo: “Muchachos, los de afuera son de palo.” ¡El juego empezó a las 15 horas!

Al empezar el partido el equipo brasileño comenzó su habitual presión con los delanteros, en busca del gol para liquidar el partido en el menor tiempo posible. La afición local exigía repetir goleadas similares. El portero uruguayo Roque Máspoli logró contener los ataques brasileños exitosamente, y así finalizó la primera mitad del tiempo reglamentario, ambos equipos se retiraron empatados a cero, pese a la molestia en las tribunas por falta de goles.

Como anécdota que retrata el triunfalismo y confianza brasileña, en el descanso, los jugadores de este equipo se habían ya puesto una camiseta bajo la del uniforme propio que rezaba, en portugués: “Campeón del Mundo.”

El optimismo continuaba entre el público local pues con el empate Brasil se estaba consagrando Campeón Mundial. A comienzos del segundo tiempo en el minuto 2, el brasileño Friaça anotó el primer gol de la tarde. ¡La locura se apoderó del Maracaná!

La celebración duró poco pues Obdulio Varela acude a reclamar una posición adelantada al árbitro, para ganar tiempo y restar tensión al partido. Años después Varela reconoció que en el caso de seguir jugando en medio de la algarabía del público brasileño, el empuje de los futbolistas locales hubiera precipitado una goleada contra Uruguay. El hecho es que el “Negro Jefe”, consciente que Brasil se aprestaba a arrollar a Uruguay, decidió discutir un pretendido fuera de juego con el árbitro inglés. Varela no hablaba inglés ni el árbitro español, lo que condujo a una discusión de sordos. Ni siquiera los propios uruguayos comprendían lo que su capitán buscaba; pero lo cierto es que Varela sabía que provocar dicha discusión terminaría por “enfriar el partido”.

Tras bajar la tensión del público y de los equipos, se reanudó el juego, y en el minuto 21, Ghiggia escapó por derecha y tras simular que remataría a la portería optó por el pase al medio del área, donde el ingreso sin marcas de Juan Alberto Schiaffino le permite igualar el marcador del encuentro. Aún con este resultado de 1 a 1 se adjudicaba Brasil el mundial. Sin embargo, la afición brasileña reclamó la victoria y así lo entendió su equipo, el que se lanzó desesperadamente a conseguir un segundo tanto. Brasil no podía ser campeón simplemente empatando. Sin embargo, los jugadores uruguayos continuaron defendiéndose acertadamente y continuaron incluso lanzando ataques sobre el área brasileña.

En el minuto 34 del segundo tiempo se articula otro ataque uruguayo donde Obdulio Varela lanza un pase hacia Alcides Edgardo Ghiggia, que entrega el balón a Julio Pérez, quien la devuelve en corto a Ghiggia que supera al defensa brasileño Bigode, y finge como en el primer gol, lanzar un centro ante el arquero local Moacir Barbosa. Barbosa comete el error que marcará el resto de su vida, dando un paso hacia adelante seguro que se repetirá la escena de primer gol y entrega una oportunidad en su primer palo. Ghiggia aprovecha la ocasión y patea un violento tiro entre el arquero y el poste. Anotó así el segundo gol para Uruguay y el estadio quedó en absoluto silencio.

A punto de finalizar el partido, Brasil atacaba con todo su poderío, pero le fue imposible revertir el resultado. Al cumplirse el tiempo oficial, a las 16:45 horas, el árbitro inglés George Reader pitaba el final del partido, con lo cual estallaba la alegría de los jugadores uruguayos. La mayor parte del público salió en silencio o llorando del Estadio Maracaná, los futbolistas brasileños mostraban abiertamente su pesar, y la prensa local lanzaba comentarios apenados e incrédulos ante una derrota totalmente inesperada. La banda de música traída para la ocasión no ejecutó pieza alguna, no percatándose de la ceremonia de entrega de la Copa Jules Rimet a Uruguay.

¡Se dice también que hubo al menos 6 o 7 suicidios en Brasil por la “tragedia nacional” del Maracanazo!

Para los aficionados brasileños la victoria uruguaya fue una tragedia, comentada como la peor derrota deportiva del país. Desde entonces la palabra Maracanazo” ha quedado como expresión de derrota o desastre imprevisto para los brasileños. ¡En cambio, para los uruguayos la fiesta fue total!

En Uruguay, durante las celebraciones y festejos por el triunfo del partido recién escuchado tan solo por la radio, se volvió famoso un estribillo: “El que no baila es brasileño.”

El entonces Presidente de la FIFA, Jules Rimet, contó luego que, cuando el encuentro estaba empatado a 1, se dirigió a los vestuarios para preparar su discurso de felicitación para Brasil, pero cuando volvió al terreno de juego,- ya terminado el encuentro-, se llevó la sorpresa de no ver ningún festejo, ya que Uruguay había logrado la hazaña. Tan desconcertado quedó él que, incluso la ceremonia oficial de entrega de la copa a Uruguay no se ejecutó. Rimet apenas pudo acercarse al capitán uruguayo Obdulio Varela en el borde del terreno de juego, darle un breve apretón de manos y entregarle casi a escondidas, el trofeo.

Ese día fue el último partido oficial de fútbol en el cual Brasil jugó con uniforme totalmente blanco. En adelante la selección brasilera comenzó a utilizar la tradicional camiseta verde-amarela con pantalón azul, confiando que esta vez ello traería buena suerte.

Años después, Alcides Ghiggia,- entonces de 23 años, actualmente de 87 y único sobreviviente de ambos equipos-, de visita en Brasil, pronunció una frase que refleja la repercusión del Maracanazo tanto para Brasil como para el fútbol mundial: “Solo tres personas fuimos capaces de silenciar el Maracaná: El Papa Juan Pablo II, Frank Sinatra y yo.”

Unos años luego del juego, el otrora capitán uruguayo, Obdulio Varela, dijo: “La verdad es que si ese partido lo jugábamos otras 99 veces, las perdíamos todas, pero ese día nos tocó el partido 100.”

El Estadio Maracaná tenía la fachada aún sin pintar, y se había decidido que el estadio se pintaría de los colores del equipo campeón, y como por aquel entonces la camiseta de Brasil era blanca, todos esperaban el blanco radiante de Brasil, para así poder ver un Maracaná pintado de blanco; sin embargo, como Uruguay fue quien se consagró campeón, el estadio fue pintado de celeste y permanecerá pintado de ese color para siempre. Sin embargo, al preguntarle a un carioca,- sobrenombre que se da a los de Río de Janeiro-, éste dirá que el estadio está pintado de celeste, porque la bandera de Río de Janeiro lleva ese color.

Una anécdota muy bonita es la que cuenta el propio astro brasileiro del fútbol, Pelé,- de 8 años de edad entonces-, quien al ver llorar como un niño a su padre al momento de darse el Maracanazo, le dice a éste, abrazándolo y llorando junto a él: “No llore papá, le prometo que yo voy a traer la Copa del Mundo para Brasil cuando sea grande.” En 1958 Pelé cumpliría esa promesa hecha a su padre, cuando Brasil triunfó en la final por 5 a 2 sobre la anfitriona Suecia.



MINEIRAZO

Del portugués Mineiraço”, en los últimos días se ha convertido en la denominación dada a la victoria histórica y humillante, por 7 goles a 1, de Alemania sobre Brasil, en el partido de semifinales de la Copa Mundial de Fútbol del 2014 disputado el 8 de Julio del presente año.

Recibe este nombre por haberse jugado en el Estadio Mineirão, en Belo Horizonte, capital del Estado de Minas Gerais. Luego de haber finalizado el encuentro, se le compara con el histórico “Maracanaço”, del que arriba se ha hablado.

El encuentro significó la peor derrota de la selección de Brasil en su historia futbolística, quizás sólo igualada por un 0 a 6 propinado por Uruguay en el Campeonato Sudmericano de Selecciones de 1920. Además de romper la racha de la selección brasileña de no perder jugando como local en una competencia oficial desde 1975, cuando enfrentó a Perú,- en el mismo Estadio Mineirão-, por la Copa América y que perdió por 3 a 1.

Antes de este partido, Alemania y Brasil se habían enfrentado 21 veces, con 12 victorias para los brasileños, 4 para los alemanes y 5 empates. El último partido que jugaron en una Copa del Mundo ocurrió en la final de Corea – Japón 2002, cuando los brasileños ganaron 2 a 0, con goles de Ronaldo. En esa ocasión, Brasil también estuvo dirigido por Scolari. El último partido entre ambas selecciones se produjo en 2011, en un amistoso internacional donde Alemania venció a Brasil por 3 a 2.

Brasil ha sido hasta este día el anfitrión de la Copa del Mundo, siendo la segunda vez que organiza esta competición. Brasil ha ganado 5 mundiales previos, mientras que Alemania, 3. Esta ha sido la cuarta semifinal consecutiva jugada por Alemania, mientras que Brasil no había llegado a esta instancia desde el año 2002.

Brasil entró en el juego presionando al cuadro alemán en la salida con la finalidad de generar errores en los pases, dicha estrategia funcionó con cierto éxito durante los primeros 6 o 7 minutos, y se fue diluyendo poco a poco. En el minuto 10 se generó un tiro de esquina a favor de Alemania y, tras una desatención defensiva, Thomas Müller definió sin marca alguna y anotó su quinto gol en el Mundial.

Ya con el 1 a 0 en el marcador, Alemania empezó a asentarse con fuerza en el partido y a sacar a Brasil de si mismo. En el minuto 23, Miroslav Klose marcó el segundo tras un rebote y se convirtió,- con 16 goles-, en el máximo anotador de la historia de los mundiales, dejando atrás a Ronaldo, con 15. Toni Kroos se encargó de marcar por partida doble en los minutos 24 y 25 y Sami Khedira puso el 5 a 0 al minuto 29. Terminando el primer tiempo del partido los mismos simpatizantes brasileros insultaban a sus jugadores gritando “olé” por cada pase bien ejecutado de Alemania. El partido se fue al descanso sentenciado en favor de la Mannschaft y el fantasma del Maracanazo había cobrado viva presencia en una forma aún más grande que la primera vez hacía 64 años, con el agravante que, aún faltaban 45 minutos de martirio por jugarse.

Ya en el segundo tiempo, con Alemania habiendo bajado su intensidad, Brasil intentó sin éxito acortar distancias. André Schürrl marcó el sexto gol en el minuto 69, y diez minutos después el 7 a 0, cerrando la cuenta alemana definitivamente. Por su parte, Brasil solo logró descontar con un gol de Oscar en el minuto 90.

Dicen algunos jugadores alemanes que, en el intermedio se pusieron de acuerdo en no humillar más a Brasil, precisamente por una mera cortesía y compasión. ¡Gracias a Dios por Brasil que los alemanes tuvieron un gran corazón ese día!

En el Estado de El Salvador,- sin temor a equivocarse servidor-, ha quedado la sensación que se estuvo tan cerca de perder ese sitial de horrible honor, permaneciendo aún con el resultado de la mayor goleada en la historia de los mundiales: Hungría 10 – 1 El Salvador, en España 1982. ¡Habrá que esperar otro mundial para ver si llega el día en que se le quite esta mancha al futbol salvadoreño!

Tras la derrota de Brasil, se desató una serie de disturbios y actos de vandalismo en diferentes ciudades brasileñas por parte de los aficionados, quienes no estaban conformes con el resultado. ¿Qué brasileño podría sentirse satisfecho?

Alemania celebra la marca batida por Miroslav Klose, el mayor goleador en la historia de los mundiales. Con su gol, Klose llegó a 16 goles en Mundiales y se convirtió en el máximo goleador de la historia del certamen, dejando atrás a Ronaldo. Además, con cuatro semifinales consecutivas,- 2002, 2006, 2010 y 2014-, batió el récord de su compatriota Uwe Seeler,- 1958, 1962 y 1966-, e igualó el récord de Cafú de partidos ganados en un Mundial: 16.

Se marcaron 4 goles en un tiempo total de 7 minutos,- del 22' al 29'-, haciéndolos los 4 goles más rápidos en la historia de la Copa del Mundo.

Toni Kroos marcó el doblete más rápido de la historia de los mundiales, con dos goles en 69 segundos.

Es la primera vez que Brasil recibe siete goles en un partido oficial. Sin embargo, en un partido amistoso en 1934 contra Yugoslavia, perdió por 8 a 4.

Ha sido la semifinal con más goles de la historia, superando a: Uruguay 6 – 1 Yugoslavia y Argentina 6 – 1 Estados Unidos, en 1930; Alemania Federal 6 – 1 Austria, en Suiza 1954; y al memorable Italia 4 – 3 Alemania Federal, en México 1970, conocido aún como el Partido del Siglo.

Es la mayor goleada que ha recibido un campeón del mundo en un Mundial y también es la mayor goleada que ha recibido el equipo anfitrión de un Mundial.

Según los entendidos en materia deportiva, este Mineirazo, es la peor derrota deportiva,- no solo futbolísticamente hablando ni solo en materia de mundiales de fútbol-, sufrida por equipo alguno en toda la historia.

Ante la anterior aseveración, los salvadoreños pueden gritarlo haciendo eco de lo mismo a los cuatro vientos. ¡Mal de muchos consuelo de bobos! (Pero funciona)



MUNDIALAZO

También del portugués “Mundialaço”, a juicio de servidor, este debería ser el mote con el que debería ser conocido para la posteridad lo que este fatídico mundial ha significado para Brasil.

En Brasil se jactaba antes la gente que, el Maracanaço no era lo peor de la historia del fútbol para este país. Lo peor que había ocurrido,- según ellos-, era la eliminación de Brasil con aquel gran equipón que las tenía todas para coronarse Campeón del Mundo en España 1982.

Pero, para poner la cereza en el pastel, el partido por el tercer lugar, ha sido lo que se esperaba: ¡Un final de debacle para Brasil! ¡Annus horribilis!

En el partido por el 3º lugar, Brasil se ha mostrado totalmente al desnudo: Un equipo totalmente desmoralizado desde las raíces y en plena desbandada y en desorden a más no poder. Así, con todo, Holanda ha relegado a un vergonzoso 4º lugar al anfitrión y gran favorito Brasil, luego de haberle derrotado por 3 a 0, sin tan siquiera despeinarse,- si bien es cierto que el arbitraje ha sido pésimo en contra de Brasil-. ¡Jugando tranquilamente y como en un día de playa!

Para más INRI, cabe señalar que, antes del comienzo de la Copa del Mundo, los brasileños estaban enfadados y reclamando en las calles por los más de US$10,400 millones que se han invertido en infraestructura para este campeonato, de los cuales se estima que el 40% a 60% se ha fugado gracias a la corrupción.

¡La gente se quejaba sobre cómo era posible gastar en semejante Elefante Blanco, cuando hay tanta falta de escuelas, hospitales y necesidades más importantes en el Brasil!

¡Y ni siquiera se ganó la Copa del Mundo!

¡No hay duda que Brasil estaba contando las horas para que acabara la Copa del Mundo y esconder su pena del mundo entero!

Quizás como moraleja, pueden quedar algunas lecciones a Brasil:

1)    Tal vez sea tiempo de cambiar de nuevo el color del uniforme de la Selección de Fútbol de Brasil. ¡A lo mejor ello trae mejor suerte!

2)    No es conveniente a Brasil organizar mundiales. Los resultados le han sido de mal en peor. ¡Quizás si organizan otro mundial en unos sesenta años, no logre pasar dicho equipo ni de la primera ronda!

3)    Brasil tiene papeles decorosos en los mundiales siempre y cuando no sean jugados en su país. ¡Además, es mucho más barato para la economía de un país emergente,- por no decir aún pobre-!

4)    Se puede pasar del cielo al infierno en cuestión de un abrir y cerrar de ojos, de lo cual puede dar plena fé el Director Técnico de Brasil, Luiz Felipe Scolari. ¡Héroe en el 2002 y aborrecido en el 2014!

¡Felicidades a Alemania por su cuarta copa y a Argentina por caer con hidalguía!

¡Saque el lector sus propias conclusiones!



DOM 13 JUL 14


sábado, 5 de julio de 2014

UNA HISTORIA RELACIONADA CON EL GENERAL BAYO



A pesar que, con el tiempo la memoria suele traicionar a todos y cada uno, servidor recuerda muy bien el año en el que se dió una charla trivial y sin relevancia alguna. ¡El año era 1972!

Era un día soleado como cualquier otro, y caminaba al lado de un compañero de sexto grado, Jaime Antonio Bayo Salaverría,- “Jimy” o “Yimi”-, por los patios del Colegio Externado San José, mismo de la Compañía de Jesús en San Salvador.

Entre la plática, de repente comentó Yimi que, su padre vivía en Cuba y era piloto de Cubana de Aviación y que el mismo llevaba una vida muy cómoda en la isla y que tenía el privilegio de comer carne todas las semanas, amén de ser gran amigo de Fidel Castro.

¡En ese momento, no alcanzaba servidor a comprender las palabras de Yimi!

¡Eso de Cuba era una historia que no conocía y solamente sabía que ahí había habido una revolución hace algunos años y que un tipo barbudo era quien mandaba en dicha isla!

¡Por favor, estimado lector, sírvase guardar este dato para más adelante!

*     *     *     *     *

Alberto Bayo Giroud, nacido en Camagüey,- Cuba-, en 1892 y fallecido en La Habana en 1967, fue un militar y aviador hispanocubano quien participó en la Guerra Civil Española.

Bayo Giroud fue educado en los Estados Unidos de América y, en su juventud ingresó en la Aviación Militar Española, estrenándose como piloto en 1916.

A la postre, sería expulsado de la Aviación por haber sostenido un duelo, pasando en forma forzosa en 1924 a la Legión Española, participando activamente en la Guerra de Marruecos durante dos años al mando de una compañía. Fué herido de gravedad en la ingle en 1925 y tuvo que pasar un año recuperándose.

En 1926 solicitó volver al África, y se le asignó el 3º tabor de la Mehal-la de Gomara, que formaba parte de la tropas de Capaz, habiendo participado en fuertes combates hasta 1927.

Reingresó en las fuerzas aéreas durante la República, habiendo estado destinado en puestos burocráticos y no fué ascendido. Durante esa época se afilió a la Unión Militar Republicana Antifascista,- UMRA-.

Al producirse el Golpe de Estado que dió inicio a la Guerra Civil Española tenía aún el grado de Capitán de Aviación e Infantería, con destino en el aeródromo militar de El Prat de Llobregat,- Barcelona-.

Bayo Giroud, se mantuvo leal a la República y fue el encargado de dirigir la ocupación de Ibiza y Formentera,- 8 – 9 de Agosto-, y el Desembarco de Mallorca,- en poder de los sublevados-, el 16 de Agosto de 1936.

A pesar de la ventaja inicial, los republicanos tuvieron que replegarse y abandonar su cabeza de puente el 4 de Septiembre. Bayo Giroud fue cuestionado por la derrota resultando absuelto. Se unió entonces a la columna de López Tienda o “Libertad”, que sale de Barcelona el 9 ó 10 Septiembre de 1936 hacia el Tajo.

“Perdimos Mallorca, perdimos la Guerra.” Así se expresó en su día el Capitán Bayo Giroud. Con el fracaso de esta empresa, se dió al traste con la carrera en España del discutido militar.

Designado como 2º jefe del Estado Mayor del V Cuerpo el Ejército para la Batalla de Brunete, Modesto, jefe de dicha unidad, se opuso a ello, siendo relevado. Fue ascendido sucesivamente a Comandante y a Teniente Coronel.

Iba a ser el encargado de preparar una columna guerrillera, pero finalmente no se optó por el proyecto y pasó la mayor parte de la contienda en el Ministerio de la Guerra como agregado militar.

Tras finalizar el conflicto en 1939, Bayo Giroud se exilió en México y fue profesor de la escuela de aviación de Guadalajara.

Allí mismo, en México, fue uno de los instructores militares de los guerrilleros cubanos del Movimiento 26 de Julio, en una finca. Se unió a los guerrilleros como asesor y participaría en la Revolución Cubana.

Sobre la ideología de Bayo Giroud se dice que era progresista y anticatólico, algo quizás relacionado con el hecho de que recibiera edudación en Estados Unidos de América.

Exiliado de España, Bayo pasó penurias en México. Se vio obligado a ser profesor de inglés y francés y a regentar una tienda de muebles.

Desde 1949 hasta 1955, se dedicó a rehacer su economía, maltrecha por sus frecuentes incursiones revolucionarias y a imaginar que, probablemente, había entrado en una edad en la que la lucha armada había dejado de seducirle.

Un buen día, la visita de un joven abogado cubano, Fidel Castro Ruz, sirvió para dar un vuelco a la tranquila vida de Bayo Giroud. Castro, conocedor de las andanzas revolucionarias del Capitán por otros lugares de Centroamérica, le explicó a éste la necesidad de expulsar a Batista de Cuba. ¡Había que poner manos a la obra!

Bayo lo abandonó todo para formar en la guerrilla a los futuros héroes de la Revolución Cubana. El español alquiló en México el rancho Las Rosas, y bajo una rígida disciplina, aquellos hombres comenzaron su formación en larguísimas marchas nocturnas, ejercicios de tiro y otras prácticas. Allí conoció a su mejor alumno, Ernesto “Ché” Guevara, quien pronto se convirtió en su ayudante.

Al final, como se dice en España, lo que le había salido rana en Mallorca, le salió redondo en Cuba: Adiestró a los revolucionarios cubanos. Y entonces cambió su estatus: ¡El perdedor español se convirtió en héroe cubano!

Murió el 4 de Agosto de 1967 con el grado de General del Ejército Cubano pero con las insignias de la aviación de la Segunda República Española.

El fallecimiento de Bayo Giroud, permitió al régimen cubano dispensarle todos los honores de la despedida de un hombre de Estado.

La maestría de Bayo Giroud con la guerrilla quedó plasmada en un manual emblemático, “150 Preguntas a un Guerrillero”, traducido a muchas lenguas y usado por los talibanes que lucharon contra las tropas soviéticas en Afganistán.

Visionariamente, en España, ya en 1937 había escrito otro libro: “La guerra será de los guerrilleros.”

*     *     *     *     *

De fuente fidedigna, servidor conoció hace unos años una historia muy interesante, guardando los nombres para proteger la intimidad de los involucrados.

Una joven salvadoreña, fué sacada del Estado de El Salvador hacia México, allá por 1957, por sus padres, precisamente para separarla de un joven que no era del agrado de ellos para su hija. Sin embargo, el joven, enamorado perdidamente de la muchacha, la siguió hasta aquél país del norte.

No pregunte el lector por qué ni cómo, pero la joven acabó hospedada con la Familia Bayo en México y Alberto Bayo Giroud, comprendiendo el amor entre los jóvenes, tuvo a bien apoyarles para que pudieran contraer nupcias.

La ceremonia se realizó en la casa de Bayo Giroud y ahí conocieron los jóvenes novios a dos muchachos, quienes eran, por así decirlo, protegidos y amigos del anfitrión, y quienes también estuvieron presentes departiendo en la pequeña e íntima ceremonia de matrimonio de la joven pareja salvadoreña.

Esos otros dos jóvenes huéspedes, eran un par de perfectos desconocidos entonces, pero a la postre mundialmente famosos: Fidel Castro Ruz y Ernesto “Ché” Guevara.

Al haber conocido esta historia, servidor comprendió lo que muchísimos años antes le había contado Yimi.

¡Saque el lector sus propias conclusiones!

¡Con mucho respeto y amistad, para el buen amigo Jaime Antonio Bayo Salaverría y sus hermanos, orgullosos nietos del General Alberto Bayo Giroud!

SAB 05 JUL 14