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domingo, 1 de agosto de 2021

EL CASO SALVADOREÑO Y EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD

 



EX PRESIDENTE ANTONIO SACA DECLARANDO


El Artículo 7 del Convenio Europeo sobre Derechos Humanos,- CEDH-, recoge una de las mayores conquistas de la humanidad, gran legado del Derecho Romano,- siempre los romanos-, plasmado en un brillante aforismo: “Nullum crimen, nulla poena sine praevia lege.”

 

El Principio de Legalidad,- PL-: “Nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una infracción según el derecho nacional o internacional.” Los hechos y las penas deben estar previamente establecidos en la ley para que una conducta pueda ser sancionada penalmente.

 

Este principio tiene un significado político en tanto constituye una garantía para los ciudadanos y el ejercicio de su libertad, asegurándoles que sólo podrán ser castigados y, por tanto, limitados en su libertad por hechos que hayan sido previamente establecidos en la ley, lo cual constituye una barrera en contra de la arbitrariedad de la justicia penal.

 

Quizás, cuando se trata de entender lo que es este principio con la historia, la mente viaja a los Juicios de Núremberg, cuando las altas autoridades del régimen de Adolf Hitler fueron juzgadas por crímenes que, cuando fueron cometidos, se encontraban de conformidad con el ordenamiento jurídico alemán. Así, Núremberg parece ser la más grande violación del PL de la historia. Se estaba entonces ante dos caminos: Permitir una impunidad total o en apariencia violar el PL y no permitir una impunidad de tan atroces acciones. ¡La respuesta es ya de todos conocida!

 

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En los últimos días ha vuelto a la palestra política el mal llamado “caso sobresueldos”, en el que ha quedado al descubierto y en evidencia, las pingües sumas de dinero que “destacados” tanques de pensamiento y varios periodistas, alem vicepresidentes, ministros, viceministros, funcionarios, fiscales y magistrados de los anteriores seis gobiernos que han regido los destinos de esta nación,- cuatro de gobiernos derechistas y luego dos de gobiernos “izquierdistas” que habían ofrecido erradicar los vicios de los anteriores,- habían venido recibiendo periódicamente durante dicho período.

 

¿Por qué mal llamado “sobresueldos”? Hace varios años, recién iniciado el primer gobierno izquierdista de los ex guerrilleros, se hizo mención a este problema, llamándolo equivocadamente así. La verdad es que, estas coimas que se entregaban periódicamente, se indicaba a los beneficiarios que no debían ser remesadas en los bancos, ni debían realizar fuertes abonos a tarjetas de crédito u obligaciones similares, tampoco declararlas como ingresos ante el Ministerio de Hacienda. ¡A todas luces una ilegalidad que debía ser ocultada!

 

Las primeras reacciones han sido las típicas negaciones de parte de los involucrados, varios de los cuales han sido ya llamados a comparecer ante una comisión que investiga este caso. Se han escuchado en el medio externo, vivas, hurras y aplausos de correligionarios cuando los entrevistados brindan respuestas desafiantes y/o que pretenden sentar cátedra a inexpertos jóvenes diputados miembros de dicho grupo de indagación. Lamentablemente, no se han percatado que, entre una respuesta y otra, han ido dejando grabadas, claves confesiones que eventualmente podrán y serán utilizadas en contra de ellos.

 

Por supuesto, también hay actos de los diputados miembros de la comisión que investiga este caso que, no pueden menos que conducir a las carcajadas de la audiencia, tales como presentar como evidencia un recibo de dinero sin la firma de la persona cuestionada.

 

Sin embargo, ante el efecto bola de nieve, por el cual cada día se vuelve más grande la evidencia e indicios en contra de los ex funcionarios y demás involucrados, ahora se han decantado todos los señalados por adoptar una nueva defensa que en realidad no es más que un insulto a la inteligencia del público: “Los “sobresueldos” es cierto que son inmorales y faltos de ética, pero son legales.”

 

Por otra parte, muchos de ellos han estado riendo con sorna, alegando que toda investigación es un mero circo porque, “estos delitos ya prescribieron”. En realidad, hay un error de concepto en este argumento, pues los delitos no prescriben, lo que prescribe es el derecho al inicio de la acción judicial de parte del Ministerio Público para la persecución y el correspondiente proceso ante el Órgano Jurisdiccional.

 

Desafortunadamente para los involucrados, se ha presentado una iniciativa de Ley de parte del Ejecutivo, a fín que se modifique el correspondiente artículo del Código Penal, declarando que las acciones judiciales para todo este tipo de delitos públicos no prescriben y se brinda una retroactividad de hasta treinta años, declarándola Ley de Orden Público, lo cual, según la Constitución de El Salvador sí es permitido.

 

En el caso salvadoreño, lo que se está haciendo es que la prescripción para la persecución no opere por lo que el delito podrá entonces ser perseguido. En realidad hay mucha tela que cortar y esta es opinión propia. ¡Al final, será la Sala de lo Constitucional quien habrá de resolver cualesquiera Proceso de Inconstitucionalidad interpuesto ante ella al respecto!

 

Por supuesto, cualquier persona puede alegar desde ya que, dicha Sala comulga con el criterio del Ejecutivo, muy al contrario de la anterior. ¡Menudo lío!

 

Por supuesto, muchos doctos tanques de pensamiento y prominentes abogados al servicio de los involucrados, ya comenzaron a pronunciarse en contra de esto, alegando una clara inconstitucionalidad. Por otra parte, otros destacados involucrados han salido ya apresuradamente del territorio salvadoreño.

 

Por supuesto, otra excusa que no falta en el repertorio de los señalados, es que todo se trata de una mera “persecución política”.

 

Hay que ponerse en los zapatos de los gobernados, hay que recurrir a la empatía para comprender a las masas y por qué éstas no responden a los llamados de los dos partidos políticos caídos en desgracia. ¿Qué puede sentir una persona de escasos recursos económicos, cuando los mismos que han recibido US$5 mil, US$10 mil o más, periódicamente, cuestionan el hecho que el gobierno central conceda un subsidio de US$300 a las masas?

 

En las redes sociales, había circulado desde hace un par de semanas, una convocatoria a un paro general en contra de la “dictadura salvadoreña”, misma que estaba programada para el pasado día Viernes treinta del presente mes y año. La misma iniciativa había nacido muerta y fué abandonada a los pocos días.

 

¿Podría una salida ser, negociar una confesión de parte de los involucrados y el reintegro de las sumas de dinero con sus frutos e intereses a cambio de una amnistía total al estilo del caso sudafricano? ¡A fín de cuentas lo importante es resarcir al erario!

 

Por supuesto que todos entienden que la corrupción continúa siendo un mal endémico en el territorio, pero no puede ser excusa absolutoria para los de antes que, “se debe perseguir a todos o a ninguno” ya que no están en una posición de imponer condiciones. Los que antes reían y pensaban que jamás serían tocados gracias a la “gobernabilidad” y “democracia compartida y comprada”, hoy piensan diferente y… los que ahora gobiernan deben recordar que la noria sube y baja.

 

 

 

¡Saque el lector sus propias conclusiones!

 

 

 

José Roberto Campos hijo

DOM 01 AGO 21