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domingo, 30 de agosto de 2015

INVERSION DE ROLES





El pasado día 15 de Noviembre del 2010, el periódico digital salvadoreño, EL FARO, ha publicado un artículo en el cual mencionaba que, el periódico EL MUNDO,- también salvadoreño-, había revelado que, los tres diputados centroamericanos,- salvadoreños-, y su motorista, asesinados en Guatemala, transportaban una maleta con US$5 millones y posiblemente 20 kilogramos de cocaína. Además, que el director de la Policía Nacional Civil,- PNC, salvadoreña-, fué sabedor que, el diputado William Pichinte transportaba una maleta con dinero.

Así, se asegura de parte de EL MUNDO que, una estructura criminal guatemalteca asesinó a los diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano,- PARLACEN-, en el 2007, con el móvil de robarles el dinero en efectivo que éstos transportaban dentro de un compartimento secreto de su vehículo.

En su momento, los periodistas costarricenses Lafitte Fernández y Miguel Jara aseguraron haber tenido acceso a un informe elaborado por un equipo multinacional y multidisciplinario conformado por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala,- CICIG-.

Lo establecido en dicho informe planteó hipótesis distintas a las que sostenía la Fiscalía de Guatemala en pleno juicio contra los acusados de la autoría de los homicidios de los tres diputados centroamericanos y el motorista de ellos.

Según los expedientes de la CICIG citados por EL MUNDO, el motivo de los homicidios fué quedarse con el dinero que supuestamente era transportado en dos valijas por el diputado Pichinte, y el cargamento de 20 kilogramos de cocaína. En cambio, en el juicio, la fiscalía guatemalteca alegaba que el móvil fué una venganza del ex diputado del Partido de Conciliación Nacional,- PCN-, Roberto Silva Pereira, contra el partido Alianza Republicana Nacionalista,- ARENA-, por haber promovido su desafuero en la Asamblea Legislativa,- AL-, cuando se le descubrió actos de corrupción y posible lavado de dinero.

El informe sobre la investigación de la CICIG fué engavetado y los resultados de las pesquisas nunca se hicieron públicos. Ese informe señalaba como responsables de la planificación del crimen a las más altas esferas de seguridad pública guatemaltecas. A ese momento, la mayor parte de funcionarios involucrados estaban detenidos o muertos: El ex Ministro de Gobernación, Carlos Vielman, el  antiguo jefe de la policía de Guatemala, Edwin Sperissen, y el ex subjefe de ese cuerpo, Víctor Figueroa. También se menciona al anterior jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales, Víctor Hugo Soto y a uno de los asesores de Vielman, el venezolano Víctor Rivera, conocido como “Zacarías”.

El homicidio de los diputados ocurrió el mes de Febrero del 2007, y por el hecho se capturó a cuatro policías guatemaltecos. Estos policías fueron luego asesinados en la prisión El Boquerón, y las autoridades acusaron a pandilleros como los responsables del múltiple homicidio de los agentes. Sin embargo, hubo presos que aseguraron que hubo una especie de operativo que incluyó vehículos, en los cuales los asesinos ingresaron al recinto y directamente se dirigieron al lugar donde estaban recluidos los policías para darles muerte.

Zacarías, uno de los principales responsables de ordenar la intercepción de los diputados salvadoreños, según las investigaciones citadas por EL MUNDO, murió también asesinado al cabo de dos meses.

Según la publicación de EL MUNDO, la CICIG desestimó la hipótesis que sostuvo la fiscalía guatemalteca, en la que se señalaba como principales responsables al ex diputado salvadoreño Silva Pereira y a un ex diputado guatemalteco, Manuel de Jesús Castillo, conocido como “Manolillo”.

Tal como lo relata EL MUNDO, fueron, de hecho, los principales implicados en el asesinato los que estimularon la construcción de la versión en la que Silva Pereira y Manolillo eran los autores intelectuales del crimen.

El informe fue desatendido por el entonces jefe de la CICIG, el español Carlos Castresana, lo que ocasionó la renuncia de buena parte del equipo que elaboró ese informe.

Luego, unas semanas después, la ex investigadora de la CICIG, la costarricense Gisele Rivera, dijo en una entrevista a un periódico guatemalteco que, Castresana había frenado la divulgacióm de una investigación sobre unas ejecuciones sumarias en la cárcel del Pavón, ocurridas el año anterior a la muerte de los diputados salvadoreños. Rivera dijo que las autoridades de seguridad pública de Guatemala estaban involucradas en el crimen, y añadió que el crimen de los diputados salvadoreños estaba vinculado también a las mismas personas.



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En el mismo periódico digital EL FARO, aparece publicado el 12 de Mayo del 2014: “La idea de crear una CICIG para El Salvador la mató el silencio del presidente.”

Héctor Silva Ávalos, había presentado el libro: “Infiltrados, Crónica de la corrupción en la Policía Nacional Civil.”

En su libro, Silva Ávalos,- hijo del ya desaparecido político de centroizquierdas, Doctor Héctor Silva-, explica que, el entonces presidente Mauricio Funes, perdió la oportunidad de acabar con la herencia nefasta de la policía salvadoreña y con la impunidad. Bajo esa lupa explica cómo se frustró la creación de un organismo similar al que con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas,- ONU-, ha empujado la lucha contra la impunidad en Guatemala.

En un principio, el primer gabinete de Seguridad del entonces presidente Funes prometía profundas reformas al sistema de justicia, que pasaban por una depuración en la Policía y apuestas valientes por montar en El Salvador una comisión de investigación similar a la CICIG de Guatemala, que destrabó parte de la red de corrupción policial, fiscal y judicial, con apoyo de ONU. Sin embargo, a medio camino Funes cambió todo su gabinete de Seguridad, instaló al General Munguía Payés como Ministro de Seguridad Pública y derrumbó el muro que empezaba a construirse.

En su libro, Silva relata una negociación bajo la mesa entre el gobierno de Alfredo Cristiani y el FMLN, que permitió que viejas estructuras y prácticas para ocultar el delito se enquistaran en la nueva institución. Una de las conclusiones del  libro es que todo el Estado de El Salvador vive en connivencia con el crimen, y una de las grandes puertas por la que el crimen ha entrado ha sido por la de la Policía.



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En el año 2011, el mismo dirigente del partido de derechas, ARENA, quien fuera director de la PNC en el año 2007, dijo abiertamente al periódico EL DIARIO DE HOY que, una “CICIG en El Salvador sería el circo más grande en Latinoamerica”.

Agregó luego este alto dirigente de ARENA, rechazando la idea de una CICIG en el Estado de El Salvador que, ello “sería una bofetada a las capacidades de los salvadoreños”. Por otra parte, añadió que, “en El Salvador cualquier caso que toque una comisión de esas, si llegara tristemente a existir, sería un caso altamente político”.

En su momento, el exmandatario Mauricio Funes pensaba que el trabajo de la CICIG era interesante y por eso quería solicitar a la ONU, junto al gobierno de Honduras, financiamiento para crear una instancia de ese tipo en el Estado de El Salvador.

En aquel entonces, la idea inmediatamente generó resistencias particularmente en las derechas de ARENA, el principal partido de oposición, cuyo excandidato presidencial Rodrigo Ávila se sirvió de una entrevista realizada por Ricardo Chacón de EL DIARIO DE HOY, publicada el 6 de Abril del 2011, para descalificar, de tajo, toda posibilidad de replicar a la CICIG en El Salvador.

En ese entonces, Ávila afirmó que no había necesidad de crear una CICIG en El Salvador porque en el país “no se están investigando delitos de lesa humanidad, o se quiere abrir el tema del conflicto armado. Los casos polémicos que se atendieron y que dieron pié y razón para la existencia de la CICIG en Guatemala son muy distintos a los casos que tenemos que ver aquí”, señaló el también exdirector de la PNC.

“En vez de estar perdiendo el tiempo pensando en cosas que no nos sirven deberíamos mejor de atender el tema de las pandillas”, aseguraba el excandidato presidencial a El Diario de Hoy.






(Entrevista a Rodrigo Avila) (Click derecho sobre la foto y luego “Open Hyperlink”)

Si hay problema, visite la siguiente dirección: https://www.youtube.com/watch?v=vwSRwMlHvzc



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Hace más o menos cuatro años, las izquierdas simpatizaban con la idea de una CICIG para el Estado de El Salvador, mientras las derechas la condenaban. ¡Hoy en día los papeles se han invertido!

Toda persona tiene el derecho a cambiar de opinión. ¿No?

Pero,... ¿qué lleva a las personas e instituciones a cambiar tan radicalmente de opinión y por qué?



¡Saque el lector sus propias conclusiones!



José Roberto Campos hijo
DOM 30 AGO 15



3 comentarios:

  1. A los que antes les convenía, hoy no les conviene, y viceversa.

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  2. A los que antes les convenía, hoy no les conviene, y viceversa.

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  3. A los que antes les convenía, hoy no les conviene, y viceversa.

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