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miércoles, 20 de agosto de 2014

ESTADO FALLIDO: ¿EL SALVADOR?

Antes de entrar en el tema de esencia, es necesario entender otras definiciones muy relacionadas con la de “Estado Fallido”.



ESTADO CANALLA, ESTADO GAMBERRO O ESTADO VILLANO:

“Rogue State”,- en lengua inglesa-, es una expresión peyorativa muy discutida y que se aplica en las relaciones internacionales a Estados acusados de ser una amenaza a la paz mundial. Este calificativo se aplica utilizando criterios de difícil verificación en la práctica, como ser un Estado dominado por un régimen autoritario que restrinja severamente los derechos humanos, propicie el terrorismo o pretenda producir y proliferar armas de destrucción masiva.

Este término es muy usado por los Estados Unidos de América,- EE. UU. o EUA-, aunque también ha sido aplicado por otros países.

Actualmente, EE. UU. ha catalogado como “Estados Canallas” a: Cuba, Irán, Sudán, Siria y Corea del Norte. Anteriormente, también estaban incluidos en dicha lista Afganistán, Irak, Libia y Serbia y Montenegro.

Es de notar que, todos estos países a los que se aplican dichos calificativos, son realmente opuestos a la voluntad de EE. UU.

Ronald Reagan usó en alguna ocasión, la expresión “Outlaw State”,- “Estado Proscrito” o “Estado Forajido”-, esto es, un Estado literalmente fuera de la Ley. Sin embargo, durante la presidencia de Bill Clinton,- 1993 – 2001-, el concepto se definió con más precisión y se acompañó de una primera lista de países: Corea del Norte, Irak, Irán y Libia, que en primer lugar apareció en un artículo del Consejero de Seguridad Nacional, Anthony Lake en Foreign Affairs,- 1994-.

En la segunda mitad de la década de 1990, EE. UU. fué añadiendo a esa lista de Rogue States a Serbia, Afganistán y Sudán. A partir de la caída de Slobodan Milošević,- 05 OCT 10-, Serbia dejó de incluirse en la lista. Lo mismo se hizo con Afganistán e Irak, respectivamente, tras el inicio de las invasiones a dichos países en el 2001 y 2003, respectivamente. Libia fue retirada de la lista como resultado de la aproximación diplomática del régimen del Coronel Gadafi a Occidente, y volvió a ser incluida al iniciarse la Rebelión de 2011 y volvió a ser retirada luego de la victoria de la rebelión-invasión.

En los últimos meses de la administración Clinton, se anunció que el término dejaría de ser utilizado en Junio del 2000, siendo sustituido por “Estados Preocupantes”,- “States of Concern”-. Sin embargo, Bush retomó la expresión Rogue States.

EE. UU. percibe la amenaza de estos países como justificación de su política exterior e iniciativas militares, así como su programa de misiles antibalísticos, que mantiene en base a la teoría que estos Estados no serán disuadidos mediante la “Doctrina Eisenhower”.

La Doctrina Eisenhower,- “Doctrina de Represalias Masivas” o “Doctrina Dulles”-, es una doctrina geoestratégica y una estrategia nuclear por la cual un estado se compromete a represalias en contra del enemigo de forma mucho más contundente en caso de ataque. Esta doctrina, implementada junto a John Foster Dulles en el contexto de la Guerra Fría, ponía el énfasis en el uso disuasivo de las armas nucleares y en la intervención en cualquier conflicto en cualquier parte del mundo donde se observara la influencia soviética.

Más tarde, al concepto de Estados Canallas se sumó el de “Eje del Mal”, por George W. Bush durante su discurso del Estado de la Unión de Enero de 2002 para designar a Irak, Irán y Corea del Norte. Ya en 1983, Ronald Reagan había denominado a la Unión Soviética como “Imperio del Mal”.

Por ser EE. UU. el promotor de ambos términos,- “Estados Canallas” y “Eje del Mal”-, su uso no se percibe como neutral, siendo fuertemente criticado por los que están en desacuerdo con su política exterior; argumentando que se refieren meramente a países opuestos u hostiles a EE. UU., sin suponer necesariamente una amenaza real para la paz. Tanto los gobiernos de los países afectados,- particularmente Irán-, como algunos intelectuales occidentales,- principalmente Willi Blum-, han argumentado que el término es aplicable también a EE. UU. y a uno de sus principales aliados, Israel. Los conceptos de Estado Canalla y Eje del Mal han sido considerados una mera justificación del imperialismo y una útil expresión de propaganda por el filósofo Jacques Derrida y el lingüista Noam Chomsky.

Mientras el término es usado en los medios de muchos países, sólo ha sido usado oficialmente por el Reino Unido, Ucrania y otros países occidentales. Sin embargo, la expresión ha sido criticada por Francia, Rusia y China.



ESTADO PARIA

Un “Estado Paria” es aquél cuya conducta es considerada fuera de las normas internacionales. El término es usado casi exclusivamente por EE. UU., refiriéndose a estados hostiles a sus intereses geoestratégicos y sobre los que pretende imponer un aislamiento internacional con mayor o menor éxito. Este término se encuentra muy relacionado con el de “Estado Canalla”.

Harkavy define el Estado Paria como el caracterizado por un aislamiento diplomático, ausencia de sensación de seguridad, apoyo de seguridad creíble o relaciones políticas con estructuras de alianzas de gran poder, y objetivos de oprobio obsesivo e implacable y la censura en los foros internacionales como las Naciones Unidas. Como no hay una definición definitiva de Estado Paria, el término ha sido aplicado a diferentes estados en diferentes momentos y se suele designar a un país como tal con propósitos políticos.

El término se usa para referirse a estados que apoyan el terrorismo y persiguen el desarrollo de armas de destrucción masiva, violando acuerdos internacionales.

Los Estados Canallas se diferencian de los Estados Paria, como Birmania,- Myanmar-, o Zimbawe en que, aunque cometan abusos contra los derechos humanos de su población, no son una amenaza tangible más allá de sus fronteras. No obstante, ambos términos se han usado indistintamente.



ESTADO FALLIDO

El término “Estado Fallido” es empleado para describir un estado que, ha fallado en la garantía de servicios básicos. El centro de estudios Fund for Peace, ha propuesto los siguientes parámetros:
·                    Pérdida de control físico del territorio, o del monopolio en el uso de la legítima fuerza.
·                    Erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones.
·                    Incapacidad para suministrar servicios básicos.
·                    Incapacidad para interactuar con otros estados, como miembro pleno de la comunidad internacional.

Un Estado Fallido se caracteriza por un fracaso social, político, y económico, teniendo un gobierno tan débil o ineficaz, que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio, no provee ni puede proveer servicios básicos, presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad, refugiados y desplazados, así como una marcada degradación económica. Sin embargo, el grado de control gubernamental que se necesita, para que un estado no se considere como fallido, presenta fuertes variaciones.

Estado Fallido es un concepto controvertido, sobre todo cuando se emplea mediante un argumento de autoridad, y puede tener notables repercusiones geopolíticas.

El término es muy usado para describir un estado que se ha hecho ineficaz, teniendo sólo un control nominal sobre su territorio, en el sentido de tener grupos armados desafiando directamente la autoridad del estado, no poder hacer cumplir sus leyes debido a las altas tasas de criminalidad, a la corrupción extrema, a un extenso mercado informal, a una burocracia impenetrable, a la ineficacia judicial, y a la interferencia militar en la política.

Algunos aclaman la falta de una clara definición, de lo que se pueda denominar como un Estado Fallido, pero la respuesta real se puede resumir en la falta de una autoridad unificada e influyente en todo término y que se considere como representante general y total de un territorio, donde se agrupan varias etnias.

Se puede decir que un estado tiene “éxito” si, en los términos de Max Weber, mantiene el monopolio del uso legítimo de la fuerza dentro de sus fronteras. Cuando no se da esta condición,- cuando dominan el panorama los señores de la guerra, los grupos paramilitares, y/o se presentan sistemáticas acciones terroristas-, la existencia misma del estado resulta dudosa y se considera que existe un Estado Fallido.

Existen serias dificultades a la hora de determinar un Estado Fallido, pues no existe, por ejemplo, unanimidad sobre lo que es el “monopolio del uso legítimo de la fuerza”, comenzando por las complejas cuestiones subyacentes a la definición de “legítimo”.

El término también se emplea para referirse a un estado no efectivo, y no capaz de aplicar sus leyes de manera uniforme, registrando por ende, altas tasas de criminalidad, corrupción política, mercado informal, burocracia, ineficiencia judicial, interferencia militar en la política, o poderes civiles no estatales, con presupuesto y poder político muy superiores al del propio gobierno.

Sin embargo, algunos analistas consideran que el concepto no tiene “una definición coherente”, por ser manipulable política y metodológicamente, y presenta graves defectos, aparte que no permite realizar efectivos aportes de conocimiento, presentándolo por ende como un “concepto fallido”.

El mismo centro de estudios Fund for Peace, emite anualmente el Índice de Estados Fallidos, que publica la revista Foreign Policy. En el listado de Estados Fallidos en el 2013 se encuentran: Somalia, República Democrática del Congo, Sudán, Sudán del Sur, Chad, Yemen, Afganistán, Haití, República Centroafricana, Zimbawe, Irak, Costa de Marfil, Pakistán, Guinea, Guinea Bisáu, Nigeria, Kenia, Niger, Etiopía y Venezuela.



ESTADO DE EL SALVADOR

 

En el Estado de El Salvador,- mismo que funciona como un verdadero Protectorado del Gobierno Federal, como ya se ha dicho en otros artículos anteriores-, José Luis Escobar Alas, Arzobispo de San Salvador, recientemente ha traído de nuevo a la agenda pública el tema del Estado Fallido.

Esto, durante la misa que marcó el cierre de las festividades agostinas del 2014, a la que asistieron cientos de feligreses, acto transmitido por radio y televisión, y a la que también asistió el Presidente de la República Salvador Sánchez Cerén.

En plena homilía, el arzobispo acotó: “El nivel de autodestrucción que vivimos, tristemente, es tal que nos amenaza con el hundimiento nacional. Estamos a punto de lo que se llama un Estado Fallido.”

El hecho que lo hiciera en las circunstancias y en el contexto en que lo hizo, es lo que provocó de manera inmediata distintas reacciones. Personeros de las izquierdas argumentan que, esto equivale a que el Profesor Sánchez Cerén, en su discurso de toma de posesión, se hubiera referido a asuntos religiosos, diciendo que se está a punto de tener una “Iglesia Católica Fallida” como consecuencia que algunos sacerdotes han sido objeto de señalamientos de haber cometido pederastia. ¡En realidad, el señalamiento del arzobispo es muy fuerte!

Sin embargo, el arzobispo, como ciudadano y residente del Estado de El Salvador, tiene todo el derecho de expresar y difundir su opinión, incluso en nombre de la Iglesia Católica Salvadoreña.

No es la primera vez que el arzobispo se refiere a la posibilidad de caer en un Estado Fallido. Ya antes había planteado que, ante el desbordamiento de la delincuencia existe la necesidad de evaluar y sanear todo el sistema de justicia, así como el penitenciario. Esto último a raíz de la crisis en las cárceles generada por los presos que piden que les mejore la atención. ¡Quizás sería recomendable pedir asesoría al famoso Sheriff Joe Arpaio, del Condado de Maricopa en el Estado de Arizona, quien no concede privilegios a los delincuentes en las cárceles!

¡Para los opositores al gobierno las palabras del arzobispo vienen como sotana a cura las derechas! Estos señalamientos desde la oposición y desde el sector empresarial no son tampoco nada nuevos.

También hubo reacciones contrarias a los planteamientos del arzobispo. Así fueron las que diera el Ministro de Seguridad quien pretendió definir lo que es un Estado Fallido y negó tal posibilidad. También el Ministro de Defensa, alegó que, mientras El Salvador tenga el ejército que tiene no habrá Estado Fallido. Ha reconocido que hay que resolver algunos “problemitas menores”, tales como la pérdida de armamento del ejército, pero eso no da para decir que se está entrado al Estado Fallido.

Las palabras del arzobispo recogen legítimamente el sentir de la población en cuanto a los niveles de criminalidad e inseguridad que el país presenta.

No se confunda tampoco Estado Canalla con Estado Fallido, como el caso de Somalia, que no puede ni siquiera ejercer su poder dentro de su propio territorio, aunque en este caso sí sea una amenaza grave para la paz.

Si se revisan las características arriba apuntadas para poder calificar a un estado como Estado Fallido, el Estado de El Salvador cumple muchas de las mismas para ser calificado como tal: El Gobierno no logra ejercer su poder en la totalidad del territorio, no hay un monopolio en el uso de la legítima fuerza, existencia institucionalizada de pandillas,- señores de la guerra con ciertos grupos armados con equipo privativo de la Fuerza Armada, extorsiones, cobro de renta, por solo citar algunos-, narcotráfico, falta de seguridad, violencia y, la lista se hace larga y continúa.

Sin embargo, hay algo que parece salvar al Protectorado del Estado de El Salvador de ser incluido en el Indice de Estados Fallidos: ¡Es un terruño estratégico y servil incondicional al Gobierno Federal, a pesar que las izquierdas están gobernando actualmente!

¡Saque el lector sus propias conclusiones!



MIE 20 AGO 14



1 comentario:

  1. Definitivamente hoy me queda claro el significado de "Estado Fallido", sinceramente lo desconocía como tal. Hoy que conozco su significado, estoy aún más convencida que, definitivamente nuestro país puede hacer uso de éste calificativo. Yo soy de Derecha, con mucho orgullo lo afirmo. Y no es por ésta condición personal que yo pienso que efectivamente nuestro país está siendo encaminado por las sendas más "torcidas" que podemos encontrar. Éste "paquetazo", dice el Profesor : " esto es para los que tienen más", siempre el resentimiento social por delante. Pero me pregunto yo, hasta dónde llega su ignorancia?. El empresario, con todas las justificantes financieras, trasladará el costo al consumidor final, "no van a trabajar para el cura, sus sacrificios y esfuerzos les ha costado tener su empresa"!!! Entonces, quiénes pagarán esto? ....los que dieron "play", y los que no lo dimos. Gobierno ineficiente y corrupto !

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