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domingo, 23 de febrero de 2025

YALTA 2.0

 



CHURCHILL, ROOSEVELT Y STALIN

YALTA

4 FEBRERO 1945


Con el nombre clave “OPERACIÓN ARGONAUTA” fue bautizada la reunión de “LOS TRES GRANDES” –Yósif Vissariónovich Dzhugashvili (Yósif Stalin o José Stalin), el georgiano líder de la entonces UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS (URSS), de la que formaba parte la actual FEDERACIÓN RUSA, Franklin Delano Roosevelt, presidente de los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (EE. UU.) y Winston Leonard Spencer-Churchill (Winston Churchill), el inglés primer ministro del REINO UNIDO (RU)–.

 

Esta cumbre ha sido llevada a cabo en Yalta, pequeña ciudad a orillas del mar Negro, en la península de Crimea, lugar favorito de veraneo de los zares y las familias aristocráticas rusas, quienes solían pasar los estíos allí por su agradable clima. En esos momentos, EUROPA comenzaba a vislumbrar con alivio la caída de ALEMANIA, y estos tres líderes se reunían el 4 de febrero de 1945 para decidir el destino y repartición del mundo tras la guerra.

 

Ya los tres líderes aliados habían iniciado una serie de encuentros: Moscú –agosto 1942–, Casablanca –enero 1943–, El Cairo –noviembre 1943– y finalmente Teherán –diciembre 1943–. El general Charles de Gaulle, entonces presidente provisional de Francia, intentó por todos los medios que su país estuviera presente en Yalta, pero se encontró con la férrea oposición tanto de Stalin como de Roosevelt, quienes creían que Francia no merecía estar allí. EE. UU. consideraba haber sacado las castañas del fuego para FRANCIA. ¿Algún parecido con lo que hace el actual presidente francés Emmanuel Jean-Michel Frédéric Macron, a quien algunos dan el simpático mote del “pequeño Napoleón”, cuando vocifera e insiste que UCRANIA, FRANCIA y EUROPA deben ser tomados en cuenta en las actuales negociaciones de paz en la guerra de aquélla?

 

Se acordó desmilitarizar ALEMANIA y dividirla en cuatro zonas de ocupación controladas por la URSS, EE. UU., RU y FRANCIA –país al final incluido aunque en inferioridad de condiciones respecto a los otros tres, humillación aún no olvidada por los galos–. También se impusieron sanciones económicas a ALEMANIA, que tuvo que renunciar a algunos territorios como Prusia Oriental y parte de Pomerania. Los ríos Oder y Neisse marcarían a partir de entonces la frontera oriental del país. También se creó el tribunal internacional que tendría a su cargo juzgar a los principales criminales de guerra nazis, juicios que tendrían lugar en la ciudad alemana de Nüremberg.

 

Stalin nunca cumplió su promesa de permitir elecciones libres en POLONIA, CHECOSLOVAQUIA, HUNGRÍA, RUMANIA y BULGARIA. En dichos países se establecieron gobiernos comunistas y se suprimieron los partidos políticos no comunistas. Así, EUROPA quedó dividida por lo que Churchill llamó: “CORTINA DE HIERRO”

 

Como la historia es repetitiva, en estos últimos días ha cobrado relevancia el hecho que EE. UU. y RUSIA han acordado negociar –se ha dado ya inicio–, el fín de la guerra en UCRANIA. Como nota curiosa, en estas negociaciones no están tomadas en cuenta UCRANIA, EUROPA, ni la ORGANIZACIÓN DEL TRATADO DEL ATLÁNTICO NORTE –OTAN–.

 

Y como niño malcriado, el presidente francés, en una forma similar al extinto Charles de Gaulle, haciendo berrinches, ha llamado a rebato a EUROPA y pretende que ésta envíe tropas a UCRANIA para apoyarla en su lucha contra RUSIA. ¡Los europeos se fingen desentendidos y así el francés está arando en el mar!

 

EE. UU. ya dijo a EUROPA que tuvo su oportunidad para haber logrado y negociado una paz en estos tres años y solamente embaucó a UCRANIA. Hay que recordar al primer ministro británico, Alexander Boris de Pfeffel Johnson, abrazando y envalentonando a Volodímir Oleksándrovich Zelenski​, presidente ucraniano, para no firmar el acuerdo de negociación ya pactado con RUSIA y a preparase para la guerra contra ésta para luego, al triunfar, ingresar a la OTAN. ¿Ambición o tozudez de Zelenski o una mezcla letal de las dos?

 

Occidente entiende que esa guerra ya la perdió la OTAN –mercenarios, tecnología, armamento occidental– y que, ciertamente estaba en juego la existencia de la FEDERACIÓN RUSA, por lo cual se podía haber llegado hasta al uso de las armas nucleares de seguir por el derrotero que se traía.

 

Los líderes europeos han sido hechos sentir como verdadera purria por las palabras que les han sido espetadas y proferidas en su cara en estos últimos días en la famosa “CONFERENCIA DE SEGURIDAD DE MÚNICH” y después.

 

Los otrora colonizadores europeos que se pavonearon y pasearon por el mundo, expoliando y sometiendo a genocidios sistemáticos a pueblos de los otros continentes, hace varios años pasaron a convertirse en colonizados y luego –hace poco– han llegado a ser vistos como un mero protectorado; sin embargo, el protector no está dispuesto a continuar haciéndose cargo de la seguridad y cuidado de estos súbditos y les exige ahora que crezcan y se cuiden solos. Con una gran dosis de pragmatismo, ha sido ya entendido que, una nación por inmensamente rica que sea, acabará colapsando económicamente de continuar con gastos y desembolsos desmesurados.

 

EUROPA es ahora enviada a la mesa de los niños, mientras EE. UU. y RUSIA –los adultos– negocian y, hasta se habla ya de una próxima reunión –quizás en Moscú– en la que estaría presente también CHINA. ¡Hasta el RU es hecho a un lado y enviado con el resto de EUROPA para que no moleste!

 

El nuevo líder comprende que, lo mejor para su nación y el mundo, es hacer las paces, aún y cuando éstas no sean perfectas pero al menos mejores que una buena guerra mundial que puede conducir a una nuclear. Así, hay que dejar a un lado aquel comentario bobo –por no calificarlo con un epíteto verdaderamente subido de tono– del anterior secretario de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, cuando se atrevió a decir que era preferible el riesgo de una guerra nuclear con RUSIA a permitirle que gane la guerra contra UCRANIA. Según este “excepcional y brillante” personaje, ¡lo mejor fue poner al mundo a jugar ruleta rusa!

 

¿Qué si UCRANIA perderá territorios en favor de RUSIA y si podrá aquélla ingresar a la OTAN? Ya de este lado del Atlántico se respondió que así será y no, respectivamente a cada cuestionamiento. ¿Que UCRANIA no aceptará acuerdos sin que EUROPA y ella hayan participado en las negociaciones? Esta es una simple insolencia de un niño maleducado quien no ha entendido que un guiñol es un mero instrumento y puede ser lanzado a la basura cuando ya no útil. UCRANIA acabará aceptando y firmando lo que se le ordene. ¿Cuántas muertes se habría evitado y cuánto menos habría perdido UCRANIA de haber firmado a inicios de 2022 lo que ya había acordado con RUSIA?

 

Para occidente es importante llegar a un acuerdo rápidamente, no sea que el desmoralizado ejército ucraniano colapse y huya en desbandada. El mundo multipolar o tripolar –llámese bipolar si se desea por CHINA-RUSIA y EE. UU.– ha llegado para quedarse y convertirse en una nueva realidad. Por supuesto, RUSIA no volverá a caer en una trampa como la de los ACUERDOS DE MINSK en los que luego la OTAN y los europeos confesaron hace poco que, lo que se buscaba era simplemente ganar tiempo para armar a UCRANIA contra RUSIA y prepararla para su eventual ingreso a la OTAN.

 

Dicho sin pasión: lo que se pretendía era debilitar a RUSIA haciéndola pelear hasta con el último ucraniano, pero ésta se ha visto fortalecida porque ha debido luchar con miles de sanciones y contra todas las naciones de la OTAN, habiendo aguzado su ingenio y perfeccionado su aparato económico y militar. De algo sí puede estar seguro el mundo entero: ¡Hay tantos puntos por negociar que no será cosa de un par de semanas!

 

RUSIA tiene muy presente al poeta Virgilio –siglo I AC– cuando en la Eneida plasma: “Timeo Danaos et dona ferentes”, traducido como: “Teme a los dánaos (griegos) aunque traigan regalos.”

 

Ha quedado en evidencia que RUSIA tenía un límite y que otros y CHINA están a su lado; y, ésta tampoco claudicará en su objetivo de recuperar la provincia rebelde de TAIWAN. ¡Se habla del próximo 9 de mayo –día del 80º aniversario de la victoria de la URSS sobre ALEMANIA– como la fecha para la nueva “YALTA 2.0”!

 

 

 

¡Saque el lector sus propias conclusiones!

 

 

 

José Roberto Campos hijo

DOM 23 FEB 25

!Gracias por leer y compartir! 

 

 


domingo, 8 de diciembre de 2024

MANO MUERTA O PERIMETER

 



VLADIMIR PUTIN

PRESIDENTE DE RUSIA

 

En la película del año 1964, del afamado director Stanley Kubrik, “Doctor Strangelove” – “Doctor Insólito”, en español latino – luego que un general de la fuerza aérea de los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA – EE. UU. – ha enloquecido y ordenado un ataque nuclear contra la UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS – URSS – por parte de su escuadrón de aviones B–52, se suicida. Al morir se lleva consigo la clave secreta para hacer regresar las aeronaves. Tras muchas peripecias, otro militar logra descifrar dicho código con lo cual todos los aviones, a excepción de uno dañado en su sistema de comunicaciones por un misil soviético, regresan a su base.

 

El avión que no regresa sigue rumbo y cambia su objetivo por falta de combustible, lo cual lo hace imposible de ubicar para su derribo y así evitar que lance sus bombas nucleares sobre el territorio soviético.

 

De urgencia, el embajador soviético es llamado a una reunión con el presidente de EE. UU. y la alta jerarquía militar estadounidense, para ponerlo en autos de lo que sucede. En el ir y venir de la situación crítica, el embajador soviético manifiesta – luego de una conversación telefónica con el premier soviético – que, si se da el caso que un artefacto nuclear caiga sobre territorio de la URSS, se activará el “Dispositivo del fín del mundo”, con lo que sobrevendrá una destrucción mutua asegurada. Para colmo de colmos, dicha máquina no puede ser desconectada. Nunca antes se había mencionado la existencia de un sistema así pensado, porque – según el embajador – no era necesario decirlo si EE. UU. no pensaba atacar a la URSS.

 

El avión que no logra ser detenido, a pesar de varias vicisitudes y valladares, gracias a la tenacidad de su piloto comandante, logra lanzar una primera bomba nuclear sobre la URSS…

 

El final del film brinda las imágenes de una serie de explosiones nucleares debido a la respuesta soviética automática – ¡La Caja (el Pithos) de Pandora ha sido abierta –. La melodiosa voz de Vera Lynn, entonando la bella y dulce canción “We’ll meet again” – “Nos veremos de nuevo”, éxito de 1939 – es escuchada acompañando estas impresionantes imágenes, aunque la letra parece una mera y grotesca ironía pues la misma destila un mensaje de optimismo y fe en el reencuentro. Aunque la guerra separa seres queridos, la canción sugiere que, a pesar de las adversidades, el reencuentro en un futuro está asegurado – ¡!  – .

 

En estos últimos días, la guerra de UCRANIA ha entrado en una nueva fase desde que su presidente Wolodimir Zelenski, fue “autorizado” por el presidente de EE. UU., Joseph Robinette Biden Jr. para utilizar misiles de largo alcance contra la FEDERACIÓN RUSA.

 

De nuevo, el mundo ha contenido la respiración y la respuesta rusa no se ha hecho esperar: en la madrugada del pasado día 21 de Noviembre, un misil por primera vez visto en una guerra, ha caído sobre la ciudad ucraniana de Dniéper. RUSIA avisó con 30 minutos de antelación a EE. UU., porque a fín de cuentas dicha arma es imparable por volar a 10 veces la velocidad del sonido y para que no fuera confundido con un ataque nuclear. ¡No había forma alguna de detenerlo!

 

El presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que este ataque se llevó a cabo mediante “un nuevo misil convencional de alcance intermedio” con el nombre en código “Oreshnik” – “Avellano”, en español – que puede portar seis ojivas nucleares. En el caso en comento, el misil portaba solamente explosivos convencionales. Una cosa sí es cierta, occidente lo está pensando ahora mejor – por el bien de la humanidad – y ya el nuevo Secretario de la ORGANIZACIÓN DEL TRATADO DEL ATLÁNTICO NORTE – OTAN – el neerlandés Mark Rutte, se reunió hace dos semanas con el presidente electo de EE. UU., Donald Trump, en la residencia de éste en Mar-a-Lago, Florida. La pregunta ahora es, ¿a quién obedecerá ahora la OTAN? ¿A Biden o a Trump? ¡La pregunta no necesita respuesta por obvia!

 

Trayendo de nuevo la trama de “Doctor Strangelove”, la existencia del “SISTEMA DE LA MANO MUERTA” no ha sido admitida por RUSIA, pero se ha vuelto secreto a voces, como aquello que ISRAEL nunca ha confirmado que posee bombas nucleares. MANO MUERTA se puede definir como un sistema de defensa que garantiza la destrucción mutua – ¿El mismo “DISPOSITIVO DEL FÍN DEL MUNDO” de la película arriba aludida? – que funciona como un botón de pánico definitivo.

 

Se dice que este sistema ruso, es conocido oficialmente como “PERIMETER”. Un mecanismo casi automático que promete una represalia nuclear apocalíptica, incluso si todos los líderes del Kremlin han sido eliminados. Está diseñado para activarse si detecta explosiones nucleares en territorio ruso y no recibe señales de vida del alto mando, lanzando un misil de comando. Pero este misil no lleva bombas; lleva órdenes. Desde el aire, coordina un ataque masivo activando todos los misiles nucleares que RUSIA aún tenga operativos en ese momento. ¡Sería el último grito de un país herido, asegurando que si cae, se lleva a todos consigo!

 

Parece ser que el ego de aquél que fue apartado de la contienda política hace unos meses, está muy lastimado y sensible, razón por la cual se ha dejado mal aconsejar y guiar inadecuadamente por quienes le rodean, sin importarle que puede estar llevando a la hecatombe nuclear a la humanidad toda. ¡Aunque en realidad muchos opinan que no es él quien manda ni toma las decisiones!

 

De todo, PERIMETER no sería solamente una máquina de destrucción; es también una máquina de poder que busca garantizar represalias, y que ahora viene a convertirse en una verdadera amenaza psicológica. ¡Una carta que RUSIA juega para disuadir a sus enemigos de cualquier movimiento precipitado!

 

Todos están de acuerdo en que occidente y Zelenski buscan a toda costa, en una forma desenfrenada y desesperada, una confrontación global contra RUSIA, un conflicto que le haga imposible a la nueva administración de Trump “detener la guerra en 24 horas” – como éste lo ha prometido en su pasada campaña electoral – a partir del próximo 20 de Enero del año próximo.

 

Sin embargo, otro secreto a voces es que, en estos momentos ya las negociaciones entre Trump y Putin están bastante avanzadas en lo que respecta a la paz en UCRANIA. Por supuesto, en ellas no importa lo que el guiñol ucraniano opine.

 

El anterior acápite lleva a recordar lo acontecido en el ahora distante 3 de Noviembre de 1903, cuando se proclamó la “independencia” de PANAMÁ de COLOMBIA, siendo la causa radical el hecho que esta nación no había llegado a un acuerdo con EE. UU., para la construcción de un canal interoceánico en la región panameña por cuenta y cargo estadounidense.

 

La simpática anécdota histórica – si puede ser llamada así – es que para la construcción del canal, se suscribió el Tratado Hay-Bunau Varilla, el 18 del mismo mes y año. Los representantes fueron, Philippe-Jean Bunau-Varilla – nombrado en forma apresurada como “Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario” ante el gobierno estadounidense, con plenos poderes para negociaciones políticas y financieras – por el gobierno panameño, y John Milton Hay, por EE. UU. La sorpresa y desencanto de Bunau Varilla y de su delegación panameña fue mayúscula, pues los panameños pensaban – ilusoria e ingenuamente – que habían llegado a Washington, D. C. a negociar un convenio. ¡Bunau-Varilla simplemente llegó a firmar!

 

Pues bien, en una forma parecida, el ucraniano Zelenski, demanda, gritando a todo pulmón que, no se puede negociar sin que se tome en cuenta a UCRANIA. Él ha olvidado que es una simple marioneta y que firmará lo que EE. UU. y RUSIA acuerden. ¡También se habla ya de un exilio dorado de Zelenski en Inglaterra!

 

Como párrafo grotesco, hay un estribillo que se ha hecho muy popular en esta guerra, mismo que reza: “!En esta guerra, occidente está dispuesto a pelear hasta el último ucraniano en contra de RUSIA!”

 

Muy cierto, pues lo anterior se ve reflejado al momento en que a occidente no le ha temblado el pulso con su última disposición en la que se ha “recomendado” a UCRANIA que baje la edad de conscripción a 18 años. La memoria conduce a recordar a ALEMANIA en la Segunda Guerra Mundial, cuando al final de la guerra comenzó a enlistar hasta niños de 12 años.

 

Es muy probable que UCRANIA también sea alimento de otros buitres europeos tras su caída en esta guerra. No hay que olvidar que POLONIA, RUMANIA, HUNGRIA, MOLDAVIA y hasta BIELORUSIA tienen reclamos territoriales pendientes contra aquélla tras la Segunda Guerra Mundial.

 

A modo de epílogo: como ya se ha mencionado en anteriores escritos, todo imperio, al igual que todo ser vivo, nace, crece, se reproduce – expande y crece – y finalmente muere, trayendo consigo un ineluctable e inexorable resquebrajamiento.

 

Y así como ahora en día, el desarrollo de los nuevos productos se ha vuelto más corto desde su concepción, creación y lanzamiento al mercado, los imperios han visto también como su vida “útil” y de existencia se ha venido acortando.

 

El penúltimo de los imperios que la actual generación ha visto caer, fue el de la URSSS – mismo que solamente logró vivir 69 años – 30 Diciembre 1922 a 26 Diciembre 1991 –.

 

Todo imperio – todo imperio sin excepción – al colapsar acaba también resquebrajándose, fraccionándose y partiéndose. No hay en la historia un tan solo imperio que no haya obedecido esta repetitiva ley histórica. Se puede citar ejemplos como el Otomano, Persia, el Austro-Húngaro, Mongolia, Roma, España, Inglaterra, etc. ¡La lista parece ser un numerus apertus!

 

Un par de preguntas que deben ser formuladas ahora por la humanidad son las relativas al último imperio que acaba de caer, o dicho en una forma eufemística, el último imperio que está cayendo: ¿En cuántas partes habrá de desmembrarse? Y, ¿cuándo acontecerá?

 

En una forma simplista, se ve que hay tres polos de desarrollo muy marcados en dicho imperio: uno en el sector sur-oeste, otro en el sector sur-este y otro en el sector nor-este.

 

Infortunadamente, ¡Graham Allison sigue cobrando relevancia con su famoso concepto de la Trampa de Tucídides!

 

Y… quizás… ¡RUSIA está sacando las castañas del fuego para CHINA!

 

 

 

¡Saque el lector sus propias conclusiones!

 

 

 

José Roberto Campos hijo

DOM 08 DIC 24

¡Gracias por leer y compartir!

 


domingo, 29 de septiembre de 2024

EL CONGRESO DE LOS RATONES

 


VLADIMIR PUTIN


En la noche del 22 de Octubre de 1962, el joven – apenas 45 años – presidente de los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA – EE. UU. –, John Fitzgerald Kennedy, se dirigió a su país por vía televisiva para un asunto en extremo delicado y muy serio:

 

Hacía unos pocos días se le había informado que en la isla cubana, a tan solo 145 kilómetros de las costas de la Florida, soviéticos y cubanos estaban  construyendo un emplazamiento de misiles nucleares. Así, el peligro de la guerra nuclear entre las dos potencias parecía inminente y había llegado el momento de hablar sin rodeos.

 

“Cualquier misil lanzado desde Cuba contra cualquier nación en el hemisferio occidental será considerado como un ataque de la Unión Soviética contra los Estados Unidos, requiriendo una respuesta retaliatoria completa contra la Unión Soviética”, advirtió el entonces presidente estadounidense.

 

Por parte, en una forma imprudente, Fidel Alejandro Castro Ruz, el líder cubano a la sazón, exigía un ataque nuclear inmediato a Nikita Sergueyevich Kruschev, líder de la UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS – URSS – contra EE. UU., a lo cual se dice que el soviético respondió a su guiñol: “!No seas estúpido! ¡De hacer eso nadie quedará vivo!”

 

En esos días, el pánico se apoderó del mundo y se esperaba que se desencadenara lo peor de un momento a otro. Hoy en día, a 62 años de superada la Crisis de los Misiles, el mundo está de nuevo al borde de una guerra nuclear pero, parece que ahora todos ignoran el peligro.

 

Occidente, con su campaña mediática ha logrado que el mundo caiga en el “Síndrome de la Rana hervida”, esto es, la analogía para describir cuando ocurre un problema que se desarrolla tan lentamente que sus daños no son fáciles de percibir y esa falta de conciencia de los mismos, genera que no haya reacciones o que las mismas sean tardías para evitar o revertir los daños que ocasiona. Si a la rana se le pone repentinamente en agua hirviendo – caso de la Crisis de los Misiles – el batracio saltará intentando preservar la vida, pero si el mismo animal es puesto en agua tibia y se le va aumentando la temperatura lentamente hasta la ebullición, la rana no percibirá su inminente muerte – caso actual de la Guerra en Ucrania –.

 

Ahora, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski – en verdad comediante de profesión –, quien hace ahora las veces de guiñol de occidente, ha recibido las órdenes de pedir a la OTAN que se le autorice el uso de misiles de largo alcance contra Rusia. Por supuesto, para el uso de este tipo de armas se requiere la participación de al menos una de las tres potencias nucleares de dicha alianza militar para guiar esos artefactos. No hay duda que, la idea es que la OTAN entre aún más abiertamente en guerra con Rusia.

 

En su última visita a EE. UU, Zelenski ha aparecido en un acto proselitista del partido demócrata y luego ha tenido el atrevimiento de pedir audiencia a Donald John Trump, candidato republicano, quien ya dijo públicamente que Ucrania debe entender que tendrá que ceder los territorios ya perdidos.

 

Por supuesto, la misma perorata, llana y lisa ha recibido Zelenski de parte de Trump, quien no se anda con medias tintas para decir las cosas. Parece ser que Zelenski intenta – como se dice en lengua vernácula – colocar una vela a Dios y una vela al diablo – sin hacer relación alguna al orden –.

 

Zelenski se ha aproximado en forma genuflexa ante Trump, no sea que se dé el caso que este candidato republicano resulte ganador en las elecciones del próximo Noviembre en EE. UU.; sin embargo, se ha quedado pálido y perplejo ante las cámaras luego de la respuesta de ese hombre que habla demasiado directo.

 

Trump no solo ha humillado en privado a Zelenski, también lo ha hecho en público, para desagradable sorpresa de éste, pues le ha espetado que es cierto que él – Trump – es amigo de Ucrania, pero es aún más amigo de Putin y que esa guerra que nunca debió haber iniciado debe terminar de inmediato, negociando y cediendo los territorios ganados por Rusia. Recalcó que han sido demasiados los muertos y también ha dicho públicamente que Zelenski es el más grande vendedor del mundo, pues cada vez que llega a EE. UU., sale con al menos US$50 mil millones – en armas –. Agregó también que EE. UU., no puede estar gastando tanto dinero en Ucrania cuando hay otras prioridades nacionales.

 


ZELENSKI Y TRUMP


Evidentemente Zelenski quiso maquillar la humillante paliza, publicando en su cuenta de X que, Trump le había brindado su apoyo y que Ucrania iba a prevalecer sobre Rusia, todo lo opuesto a lo dicho por Trump junto a aquél y ante la televisión. No hay duda que es ahora Zelenski quien interpreta el rol de un auténtico guiñol de occidente, como en sus días de la Crisis de los Misiles lo hizo Castro como el de la URSS.

 

Es también importante destacar que, los títeres en estas crisis, creen llevar ellos la batuta; así, baste como ejemplo el comportamiento de las repúblicas bálticas, principalmente de Estonia, quien dice en una forma jactanciosa que ella será la punta de lanza al iniciar una eventual invasión al territorio de Rusia de parte de la OTAN. Igual se comporta Francia, aunque ésta históricamente solo sabe recibir palizas militares y debe ser rescatada por occidente siempre y, hace algunos meses, fue enviada por el mismo occidente a solicitar participar dentro de los BRICS como observador, habiendo recibido un humillante y tajante “NO” por respuesta y que su presencia ahí no era grata ni bienvenida.

 

Para finalizar:

 

Anticipándose a la “autorización del uso de misiles de largo alcance” para Ucrania en contra de Rusia, Vladimir Vladimirovich Putin, presidente ruso, ha hecho pública la nueva doctrina nuclear rusa – palabras más, palabras menos – la cual reza que, cualquier agresión contra Rusia por parte de cualquier estado no nuclear, pero con la participación o el apoyo de un estado nuclear, será considerado como un ataque conjunto de dichos estados contra la Federación Rusa. Y la nueva doctrina nuclear incluye un manto que protege a su aliado incondicional Bielorusia, la cual ha quedado autorizada a utilizar las armas nucleares rusas sitas en dicho estado, para responder cualquier agresión similar. ¿Alguna parte no se entiende o no queda clara?

 

Para apuntalar más a lo aludido arriba al Síndrome de la Rana hervida, hace algunos días, el secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg – quien está ya de salida – dijo que era preferible el riesgo de una guerra nuclear con Rusia al riesgo de permitir que Ucrania sea derrotada – ¿? –.

 

A modo de epílogo…

 

se narra en la fábula “El Congreso de los Ratones” – Félix María Samaniego – que éstos – los roedores – cansados de ser acosados y atacados por el gato, se reúnen y tras mucho discutir encuentran una solución para no ser pillados de sorpresa por el felino: ¡Colocarle un cascabel!

 

Pero, ¿quién lo hará?

 

Al instante, uno de los ratones aparece fingiendo cojera y dice que, si él tuviera agilidad y juventud, él mismo se daría a la tarea de colocar el cascabel. Así, ya ante el peligro inminente de la operación, todos se echan atrás.

 

 

¿Alguna similitud entre la nueva doctrina nuclear de la Federación Rusa con la que en su momento blandió Kennedy? ¿Vale la pena seguir discutiendo quién tiene o no la razón en este conflicto?

 

 

 

¡Saque el lector sus propias conclusiones!

 

 

 

José Roberto Campos hijo

DOM 29 SEP 24

 

 

 


domingo, 15 de septiembre de 2024

¿VISIONARIOS?




FREDERIK DE KLERK


Abraham Lincoln fue el 16º presidente de los Estados Unidos de América – EE. UU. –, por supuesto de raza blanca. Cuando candidato, una de las promesas de su campaña había sido la abolición de la esclavitud, lo cual no había caído en gracia a los sureños, mismos que basaban su economía en una agricultura con mano de obra esclava.

 

El tiempo develó que, Lincoln fue un visionario quien había logrado anticiparse a los hechos al notar que, eventualmente los negros esclavos podían llegar a rebelarse y lograr una verdadera revolución en contra del imperio del hombre blanco, lo cual no era conveniente para la joven nación.

 

Así, con una historia ya muchas veces narrada y muy conocida, los mismos blancos se enfrascaron en una guerra civil que al finalizar con la victoria del norte no esclavista, arrebató de las manos, a la raza negra – traída en una forma forzada e inmoral a este lado del océano – una eventual revolución. La gente de color fue emancipada y se mantuvo la unión del país. Sin embargo, para los blancos sureños, Lincoln fue considerado un traidor y a la postre pagó con su vida su insolencia el 20 de Marzo de 1865.

 

*                    *                    *

 

En su momento, el entonces joven presidente de los EE. UU., John Fitzgerald Kennedy, notó que la aventura de la Guerra de Vietnam no estaba saliendo del todo bien y se propuso salir de ese laberinto a la brevedad, lo cual no fue del gusto de la industria nacional de armas ni de los militares.

 

No es necesaria preparación académica alguna para caer en la cuenta que, la guerra es un gran negocio para quienes fabrican las armas y que para éstos, el paraíso sería un mundo en perpetua guerra. Desde esa óptica: ¡un mundo en paz no es una buena opción!

 

Con todo, al final, el joven presidente fue asesinado el 22 de Noviembre de 1963, y luego surgió la conocida historia oficial, según la cual el crimen fue cometido por un tan solo hombre quien realizó tres disparos y un par de días después el mismo hechor fue asesinado por Jack Ruby: Lee Harvey Oswald

 

¿Qué dice la posterior incontrovertible historia? El negocio de las armas continuó y fue redondo, pues la Guerra de Vietnam duró otros doce años, hasta 1975 con la salida de las tropas de EE. UU.

 

*                    *                    *

 

Frederik Willem de Klerk, nacido en Johannesburgo, Sur África, procedente de una familia bóer – innecesario mencionar que era de raza blanca – de significada tradición política, licenciado en derecho, llegó a ejercer la presidencia de la república.

 

De nuevo se está ante la figura de un hombre visionario, quien cayó en la cuenta que, eventualmente la oriunda, mayoritaria y oprimida raza negra del país, iba a acabar tomando el control del mismo por la vía de las armas aniquilando a la opresora raza blanca. Así, a pesar de la tenaz y férrea oposición de los blancos, puso en marcha una serie de medidas políticas y reformas para desmontar el discriminatorio Apartheid.

 

Para el logro de su cometido, derogó las leyes segregacionistas y liberó a varios políticos negros encarcelados, entre ellos al famoso Nelson Rolihlahla Mandela, quien luego llegaría a convertirse en el primer presidente negro del país. También legalizó al Congreso Nacional Africano – CNA – y dotó al país de una nueva Constitución.

 

Se lee fácil y como que todo fue harto sencillo; sin embargo, enfrentó una férrea oposición de los blancos para quienes era un traidor. De Klerk era un hombre consciente que, en caso de no ceder bastante, los blancos podrían haber llegado a perderlo todo – absolutamente todo – y el país podría haber caído en un caos y anarquía nunca vistos. Así, él comprendió que, lo más adecuado era entregar el poder político a los negros y ganar la colaboración de éstos para permitir a los blancos continuar haciendo negocios y mantener al país entero a flote. Luego, tras una historia también conocida por todos, el Apartheid fue eliminado y el absoluto imperio del hombre blanco llegó a su fín, pero conservaron los blancos muchísimos privilegios económicos.

 

Para de Klerk, desde que tuvo la ocurrencia de desmontar el Apartheid y negociar una salida a la crisis con los negros, las amenazas a muerte en su contra se volvieron cotidianas e innumerables y lo persiguieron siempre hasta el final de sus días.

 

En 1993 acordó con el CNA la formación de un gobierno de transición y la celebración, al año siguiente, de elecciones presidenciales. Por ello, aquel mismo año fue galardonado, junto a Nelson Mandela, con el Premio Nobel de la Paz.

 

*                    *                    *



DONALD JOHN TRUMP

 

Donald John Trump, otrora presidente y actual candidato a la presidencia de EE. UU., desde hace algunos meses viene ofreciendo y prometiendo que en caso de regresar él a la presidencia de EE. UU., en veinticuatro horas acabaría con la guerra en Ucrania. También insiste en que si él hubiese estado en el cargo de presidente, dicha guerra nunca se habría dado. La verdad es que, el pasado que no aconteció es tan incierto como el futuro que está por venir. Bueno, pero al fín y al cabo, nadie se queda pobre por prometer y ofrecer.

 

El pasado 13 de Julio del presente año, durante un discurso de campaña, este candidato sufrió un atentado y – curiosamente – el solitario hechor, Thomas Matthew Crooks, un joven de apenas veinte años, fue abatido. Y ahora, hoy, este mismo día, se dice que el mismo candidato ha sufrido un nuevo intento de asesinato en un campo de golf en Florida, pero en este caso el hechor ha sido detenido y está con vida.

 

Dejando a un lado lo anterior, lo interesante es que Trump parece ser una persona no militarista ni belicista; mas bien un pragmático hombre de negocios quien cree que lo mejor es dejar de lado el inmenso gasto militar que a la postre llevará a un laberinto sin salido al país y a la quiebra. Por muy rica que sea una nación, no puede estar todo el tiempo emitiendo moneda sin respaldo y gastando toneladas de dinero en armas. En vez de ello, Trump propone un diferente tipo de enfrentamiento con oriente: ¡El comercial!

 

Parece ser un gran temor de Occidente que Trump vuelva a la presidencia de EE. UU. y, por ello busca la forma que Rusia cometa un error. Hasta hay quienes aseveran que, sería bueno encontrar una fórmula para impedir dichas elecciones el próximo día 5 de Noviembre del presente año.

 

Una cosa sí es cierta: mientras la famosa globalización estaba rindiendo sendos frutos a Occidente, ésta parecía ser la panacea; una vez que Oriente la aprovechó y sacó ventaja y se ha colocado al frente, parece ser que hay que volver al proteccionismo.

 

¿Tiene semejanzas Trump con los otros personajes arriba citados?  ¿Puede él también ser considerado un visionario?

 

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José Napoleón Duarte, cuando presidente de El Salvador de 1984 a 1989, durante la época de la cruenta guerra civil, al momento de intentar imponer ciertas medidas económicas conocidas como “paquetazo”, dijo a los detractores capitalistas locales: “¡Quítense los anillos, no sea que les quiten las manos!”

 

¡Saque el lector sus propias conclusiones!

 

 

 

José Roberto Campos hijo

DOM 15 SEP 24

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